Por Ignacio Mardones
6 agosto, 2015

Creo que es un ejemplo de padre.

Alistair Campbell no quiso que su hija se sintiera diferentes por usar aparatos de audición, así que decidió tatuarse los mismos implantes en un costado de su cabeza. Charlotte, la niña, ya tiene dos implantes y el primero se lo pusieron cuando tenía 4 años (ahora tiene 6). Los problemas auditivos son algo de familia, su madre utiliza aparatos similares y su hermano menor, Lewis, también necesita de ellos.

Alistair cuenta que ha sido increíble para Charlotte de repente comenzar a escuchar todo a la perfección. La niña está feliz de poder escuchar como no podía antes, y se siente muy apoyada por su padre gracias al gesto que hizo por ella.

Él también cuenta que no es un problema tener un tatuaje en ese sector, ya que basta con dejar su cabello crecer para que deje de ser visible. Así podrá cortárselo para ocasiones especiales, cada vez que sienta que es importante para su hija.

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La primera vez que la niña vio a su padre con el tatuaje, lo tocó y dijo que era “cool”. Anita Campbell, la madre de la niña, valora mucho lo que hizo Alistair y cree que Charlotte todavía no comprende el verdadero valor del gesto, pero que lo hará cuando sea mayor. Los aparatos nuevos de audición de la niña le servirán para llevar una vida más fácil, ya que antes, al no poder escuchar bien, tenía problemas para integrarse a las conversaciones.

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¿Qué te pareció lo que hizo este padre?

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