Por Luis Lizama
28 mayo, 2020

A pesar del frío e incomodidad, Paulina toma su escalera y sube a lo más alto. Estudia Química y Farmacia en la ciudad de Temuco, pero todo se ha complicado por la pandemia.

El coronavirus ha puesto contra las cuerdas a todo el mundo. Todo lo que implique un contacto físico está prohibido, incluidas escuelas y universidades, que se las han arreglado para seguir impartiendo materias, pero de manera remota. Todo esto a acarreado un gran problema, respecto de la conexión a Internet, pues a pesar de su masividad, muchas personas en el mundo siguen sin acceso.

En esta caso la afectada fue una joven estudiante chilena, que a pesar de todos los problemas, incluidos el frío, se las arregla para tomar sus clases online. Tiene que subir hasta el techo de su hogar para captar señal, ayudada por una escalera de madera, pero ella no sabe de impedimentos. Estudia Química y Farmacia en la ciudad de Temuco y su historia de esfuerzo ha dado que hablar en el país. 

Tania Marquez

«Yo quería mostrar la realidad de los sectores rurales. Acá hay mucha gente que necesita estudiar y trabajar por internet y no tenemos señal», comentó la joven Paulina Romero a Araucanía Diario.

Sus imágenes fueron ampliamente difundidas, conmoviendo a muchas personas, que vieron en ella la realidad que varios están enfrentando. Los sectores rurales de distintos países se han enfrentado a la mala conectividad, frenando el avance de jóvenes estudiantes.

Tania Marquez

Vive en la localidad de San Ramón, a unos 25 kilómetros de Temuco y ha sido complejo, cuenta la joven, pues muchas veces simplemente no tiene señal, a pesar de contar con un servicio contratado. Es allí entonces que debe tomar la escalera de su casa, de vieja madera y subir hasta el techo. 

A veces le resulta, otras no. Para colmo, dice que algunos de sus profesores se enojan, porque la clase no puede hacerse normalmente.

«Lo que yo buscaba era que se dieran cuenta lo que estamos viviendo en los sectores rurales y que tiene un tremendo valor. Acá hay mucha gente que necesita estudiar y trabajar por internet y no tenemos señal. Han venido muchas personas a conocer mi historia, pero más que ello lo que yo buscaba era justamente mostrar cómo estudiamos los jóvenes y el sacrificio que estamos haciendo».

«Mi problema es de señal y por lo mismo agradezco a todos quienes me han ofrecido mucha ayuda el día de hoy. Quiero que la gente empatize con quienes estamos en la misma situación, personas que viven en sectores rurales que les complica estudiar y también trabajar, y con esfuerzo día a día luchan por salir adelante»,

Dijo Paulina a Araucanía Diario.

Algunos maestros no valoran su esfuerzo.

Pero ella sabe de lo que es capaz y hará todo lo posible por conseguir su objetivo. Claro, esto no debería ser así, no hay que romantizar la precariedad, pero su esfuerzo es para aplaudir de pie. 

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