Por Felipe Costa
26 febrero, 2021

Jake y Sean se conocieron en una aplicación de citas. Al saber que atravesaron una infancia similar, decidieron apoyarse luego de que en su Iglesia mormona quisieran “sacarles lo homosexual y conseguirles esposas”. Reconocieron que ser como son no es un pecado y ahora son felices.

La orientación sexual no es algo que se pueda elegir y por lo mismo no debiese ser algo considerado como “malo” o penalizado por la sociedad, sin embargo, muchos hogares en el mundo crian a sus hijos bajo estrictas normas tradicionales, donde en caso de sentirse distintos, pueden creer estar cometiendo el peor de los pecados, cuando realmente solo se trata de amor.

realtorhubbies

Jake y Sean Taylor-Baumann se criaron en hogares mormones, pero no es lo único que compartían en común al momento de conocerse. Ambos crecieron sintiéndose muy culpables de sí mismos desde el día en que se sintieron atraídos a chicos de su escuela, viviendo por años bajo la presión de estar pecando, informa el Daily Mail.

Por las noches rezaban, pidiéndole a Dios que alejara sus pensamientos homosexuales, creyendo estar viviendo una prueba de fe. Asumirlo fue el primer paso complicado, el segundo sería contarles a sus familias.

realtorhubbies

Pero para que eso sucediera pasaría bastante tiempo. Ambos primero se conocerían en la aplicación de citas Grindr, donde formaron una amistad. Se dieron cuenta de que atravesaban casi por lo mismo, así que en un último intento de fe, decidieron juntos apoyarse e intentar “superar lo homosexual en sus vidas y así encontrar esposas comprensivas”, a modo de continuar siendo parte de la Iglesia.

Pero el tiempo daría la razón. Jake y Sean no pasaban por una crisis de fe, sino que sentían verdadera atracción por los hombres, quedando profundamente enamorados el uno del otro y ya asumiéndose como eran, tenían que prepararse para salir del armario con sus padres.

realtorhubbies

El día que creyeron se convertirían en la peor decepción de sus familias, se transformó en un bello momento, puesto que ambos tuvieron la fortuna de que sus padres los comprendieron sin muchos problemas al ver lo felices que eran. Por primera vez en sus vidas, pudieron dormir tranquilos.

realtorhubbies

La pareja quiso entonces dar un paso adelante y en 2016 contrajeron por fin matrimonio. El deseo de ambos siempre ha sido formar una familia, pero no querían apresurar las cosas, aún no tenían claro si adoptar o subrogar para que una madre sustituta tuviese a los bebés. Finalmente se decidieron por la segunda opción.

Por años intentaron tener un hijo, pero la primera oportunidad, la donante de óvulos anónima, tuvo un aborto espontáneo a las 12 semanas. Tiempo después conocerían a Heather, una adorable mujer de 32 años dispuesta a realizar el procedimiento.

realtorhubbies

Para sorpresa de todos, el embrión se dividió y dio la formación de trillizos. Ninguno estaba preparado para tal noticia, aunque más que preocupación, el ambiente se llenó de felicidad.

realtorhubbies

Los niños Wren, Willow y Winston nacieron el 23 de enero de 2021, todos sanos y sin complicaciones. Ahora la pareja que soñaba con un bebé deberá cuidar a 3. Afortunadamente cuentan con apoyo en su primera experiencia paternal.

Jake, actualmente con 30 años y Sean con 27, reciben esta nueva etapa como un gran desafío. Se han visto obligados a crear horarios especiales para cuidar de los trillizos de manera equitativa, una experiencia que saben les seguirá cambiando la vida.

realtorhubbies

Hoy la pareja se desligó de la Iglesia, pero no le guarda rencor, si bien atravesaron por largos años durísimos en que se cuestionaron su propio ser, piensan que probablemente si se trató de una prueba, pero no de fe, sino propia y que su verdadera valentía consistió en que se aceptaron tal cual eran y ese es el verdadero primer paso para ser felices.

Puede interesarte