Por Valentina Miranda
18 noviembre, 2021

Desde sus 15 años, Kayley Storey padece la enfermedad de Stargardt que no le permite reconocer rostros ni distinguir cosas detalladamente. En el día de su cumpleaños una empresa especializada en lentes para su situación le prestó un par, y ver por primera vez el rostro de su hija fue lo mejor que pudo recibir como regalo.

Kayley Storey es una mujer de Inglaterra que padece la rara enfermedad de Stargardt desde que tenía 15 años. Esta es una afección hereditaria que afecta a un área de la retina en el ojo, lo que reduce la visión detallada y la persona que la sufre no puede distinguir una cara en la calle, leer ni conducir, como lo explica Barcelona Macula Foundation.

Sintió que algo raro ocurría con sus ojos cuando ya no podía distinguir bien lo que estaba escrito en el pizarrón en el colegio y tampoco los rostros. “Noté que las caras de mis profesores desaparecían, así que fui al óptico”, contó Kayley a Metro. Fue un escenario muy extraño para ella cuando le diagnosticaron la enfermedad porque ningún pariente suyo la había tenido . “Mis dos primeras pruebas no fueron concluyentes, luego me diagnosticaron la enfermedad de Stargardt. Fue un verdadero shock para toda mi familia, ya que no tenemos antecedentes al respecto”, dijo al periódico inglés.

Crédito: PA Real Life / Kayley Storey

Kayley está casada con Ryan, de 35 años, con quien tiene una hija llamada Ivy. Ella nació en diciembre del año pasado, pero la madre no pudo ver bien su rostro.

En su cumpleaños recibió el mejor regalo del mundo, gracias a un par de anteojos fabricados especialmente para gente en una situación como esa pudo ver claramente a Ivy por primera vez. “Fue mágico”, dijo la madre a Metro. Fueron prestados por la empresa OXSIGHT.

“Me prestaron las gafas para probar, pero si pudiera conseguir un par, lo cambiará todo. Puedo ver a Ivy en sus obras de teatro navideñas y hacer sus deberes con ella”, expresó Kayley al mismo medio.

Crédito: PA Real Life / Kayley Storey

Ella en un inicio no quería tener hijos por si llegasen a desarrollar la condición. “Tenía miedo de tener hijos, ya que me preocupaba que tuvieran la enfermedad. Pero hablando con Ryan me di cuenta de que todo iba a estar bien”, detalló a Metro.

Es una mujer fuerte y luchadora, esta afección en sus ojos no le ha cortado las alas para cantar, uno de sus mayores sueños. A los 20 años participó en X Factor, el programa de talentos. “Empecé a cantar porque era una forma de expresarme (…) Si no me hubieran diagnosticado la enfermedad de Stargardt, nunca habría comenzado a cantar frente a la gente”, dijo en la misma ocasión. Desde entonces no ha parado de cantar, en las calles o cuando tiene la oportunidad, como lo muestra en su Instagram @kayleyrose_singer.

Crédito: PA Real Life / Kayley Storey

Ya llegará el momento en que tendrá unos lentes como esos y verá siempre a su querida hija y todas las cosas que ama.

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