Por Luis Lizama
4 septiembre, 2020

No se olvida de dónde viene. Por más que tenga lujosos autos, un sueldo millonario y una vida resuelta, sabe que es un privilegiado y que muchas personas viven con lo justo.

Hay valores que no se transan ni se olvidan. Por mucho que ganes dinero, tengas un buen trabajo y un buen pasar, la humildad, sencillez y consciencia nunca pueden faltarte. La plata no hace a las personas, eso jamás debe olvidarse. Ariclenes da Silva Ferreira así lo ha demostrado y ha sacado aplausos en todo el mundo.

Es un reconocido futbolista brasileño, nacionalizado ruso, que mientras manejaba su lujoso auto se topó con una anciana descalza. “Ari” bajó de su vehículo, tomó sus propias sandalias y se las regaló. Un gesto de bondad, demostrando que no olvida sus orígenes.

Su esposa grabó toda la escena y la publicó en la red social Instagram, acá puedes ver algunas de sus imágenes:

Instagram Natalia Ferreira

Es oriundo de Fortaleza (Brasil), donde la vida no se le dio fácil. Sabe lo que cuestan las cosas y el esfuerzo que implican.

Instagram Natalia Ferreira

Gracias a su talento y sacrificio, logró llegar al equipo de su ciudad en el año 2005, escalando rápidamente a Europa. 

5 años más tarde desembarcaría en el equipo ruso Spartak de  Moscú. Pasaron los años y se quedó en el país, donde se nacionalizó y popularizó. A pesar del éxito, mantienen intacta su humildad.

https://www.instagram.com/p/CDJuS4FhxkE/?utm_source=ig_web_copy_link

Su video sacó aplausos en las redes sociales. Pocas veces se ven gestos de bondad como el suyo. Los deportistas de alto rendimiento, que tienen una vida lujo, difícilmente recorren las calles donde hay pobreza. 

Pero muchos futbolistas conocen la pobreza y son conscientes de ser privilegiados. Ari ha demostrado ser uno de ellos.

“El corazón infinitamente bondadoso de mi esposo. Lloré en el coche“, escribió su conmovida esposa en la red social.

https://www.instagram.com/p/CBK2oguhmD9/

En el video puede verse al futbolista conversar con la mujer y pasarle sus sandalias. Rápidamente se despide y vuelve al auto. El rostro de la anciana lo vale todo, es un premio, una retribución comparable con hacer un gol.

Ari es un grande, ya sea jugando por Rusia o fuera de la cancha.

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