Por Mariana Meza
22 febrero, 2021

“¡Fue hermoso!”, dijo su madre Luana Guimarães, quien tuvo un complicado embarazo luego de enfrentar nueve infecciones urinarias, desprendimiento del saco gestacional y contraer COVID-19 a las 33 semanas.

La llegada de un bebé al mundo siempre es una alegría para quienes lo estaban esperando. Nunca deja de sorprender y, cuando son dos, es aún más llamativo. Y es que siempre se ha dicho que los gemelos tienen una conexión especial y el caso de unos que nacieron en Brasil te hará sacar más de una sonrisa al saber que, cuando tuvieron su primer contacto con el mundo exterior, se abrazaron como si no se quisieran separar nunca más.

Bruna Costa/Divulgação

Originarias del turístico Balneário Camboriú, en el estado de Santa Catarina, Brasil, Beatriz y Liz llegaron al mundo abrazadas. El nacimiento tuvo lugar el pasado 17 de febrero en un hospital de la zona y capturó la atención de los familiares y el personal médico que estuvo presente en el parto.

“¡Fue hermoso! En ese momento, el médico me quitó el paño quirúrgico y pude verlo. Todos en la habitación lo encontraron muy lindo. Estamos muy emocionados por este momento que estamos viviendo en familia”, dijo Luana Guimarães (32), la madre de las pequeñas, al medio brasileño G1. La tierna imagen fue tomada por un fotógrafo.

Bruna Costa/Divulgação

Aunque el embarazo no fue perfecto. Luana tuvo que enfrentarse a un desprendimiento del saco gestacional, nueve infecciones urinarias y lo peor de todo: haber dado positivo al coronavirus. Pero por suerte todo salió bien.

“Aprendí todo el embarazo a confiar en Dios, todo salió muy bien, ocupándome de todo”, contó Luana a G1, quien a las 33 semanas de gestación contrajo coronavirus. “Estuvimos cerrados durante 15 días con los niños y mi hermano, que estaba de visita. Menos mal que eran días de lluvia y no salíamos a por nada”, agregó.

Luana Guimarães / Archivo personal

Luana, quien se sometió a cesárea, fue dada de alta junto a sus gemelas el pasado viernes 19 de febrero, día en que retornaron a su casa en Camboriú donde están sus otros tres hijos de 14, 7 y 2 años. “He estado un poco ocupada debido a los otros tres. Mi hijo menor estaba un poco celoso. Veremos cómo será a partir de ahora con los cinco”, finalizó.

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