Por Camilo Morales
27 julio, 2022

“Yo le decía ‘cuando llegues a casa tienes que estudiar, porque si no estudias como yo, no serás alguien en la vida’. El que no estudia es un ciego”, contó Doña Severina, madre de Walter Marinho do Reis.

Hay muchas personas que deben sobrepasar numerosos obstáculos no solo para educarse a ellos mismos, sino que también para permitir que sus hijos puedan acceder a escuelas y colegios, y que al final logren graduarse.

Doña Severina es una de esas personas que, a pesar de que ella no pudo tener una buena educación, lo cumplió para su hijo, Walter Marinho do Reis, de 34 años.

Walter Reis

Según información de Razoes Para Acreditar, Severina, una mujer brasileña, tuvo muchos problemas cuando ella era pequeña, ya que producto de la mala situación que reinaba en su familia tuvo que dedicarse a trabajar en desmedro de su educación. Es por eso que nunca aprendió a leer ni a escribir.

Pero para Walter eso no era motivo para que su madre no se convirtiera en uno de los íconos de su vida e impulsora de sus sueños y sus estudios.

Walter Reis

Severina nunca obligó a Walter a estudiar ni ayudar en la casa, sino que para ella su mayor anhelo era que él pudiera desarrollarse en esas áreas que siempre le gustaron. A pesar de eso, igualmente estuvo un tiempo dedicándose a algunos oficios, como recolector de basura, guardia de seguridad y hasta dueño de un bar.

Con el pasar del tiempo Walter decidió optar a un colegio privado para estudiar Derecho, fue así que tuvo que dividir su tiempo entre trabajar y estudiar. Y ahí estuvo su madre, siempre apoyándolo. “Siempre buscó lo mejor para mí y siempre estuve persiguiendo una meta, algo mejor“, afirmó.

Walter Reis

Mi mayor apoyo fue mi madre. Analfabeta y nunca fue a la escuela, pero siempre me apoyó“, dijo Walter.

Doña Severina crió 5 hijos sola en el campo, entre ellos Walter, quien es el único que logró entrar a la educación superior. Hace poco el joven pudo cumplir otro sueño más: se tituló como abofgado de la universidad y obtuvo el puntaje más alto en el Examen 31 de la Orden de Abogados de Brasil, en Pernambuco.

Pixabay

Yo le decía ‘cuando llegues a casa tienes que estudiar, porque si no estudias como yo, no serás alguien en la vida’. El que no estuda es un ciego“, contó Doña Severina.

Ahora Walter planea dedicarse a las licitaciones públicas para luego convertirse en juez federal de Brasil. “Cuando estamos decididos a lograr algo y contamos con el apoyo de la familia, todo fluye“, cerró.

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