Por Josefina Pizarro
9 Junio, 2017

“Seguía temblando y llorando, pero esta vez lloraba lágrimas de agradecimiento”.

A veces en la vida todo se nos desmorona y creemos que nada tiene solución, como un cubo negro sin salida alguna. Es ahí cuando necesitamos la ayuda de alguien más, donde un abrazo, una caricia o unas simples palabras nos pueden cambiar por completo. Hoy en historias que te harán llorar lágrimas de emoción, tienes que conocer a Russell Lehmann y a David. Trae un par de pañuelos, porque esto de verdad es algo que no podrán evitar tus ojos aguarse.

La vida nos tiene preparadas muchas decepciones, como también muchas sorpresas y alegrías.

Un hombre llamado Russell Lehmann, nunca esperó encontrar la alegría que necesitaba en una persona mientras estaba atrapado en un aeropuerto, pero eso es exactamente lo que sucedió.

Russell estaba teniendo una experiencia horrible de viaje, y su vuelo se había retrasado una vez más. Con todo el estrés regular de los viajes, además del estrés añadido de las conexiones perdidas y de los vuelos retrasados, Russell no pudo más y colapsó.

Eventualmente, un empleado de American Airlines, llamado David, se le acercó para preguntar qué estaba mal. Russell cuenta que apenas podía hablar, pero que finalmente logró soltar algunas palabras: “No lo sé. No puedo pensar. Tengo autismo”.

Russell, que es un orador motivacional, estaba en camino a dar un discurso sobre ser autista, pero jamás pensó que en ese momento él necesitara a alguien para motivarlo.

@Lehmann.Russell

Estuvo tan impresionado con todo lo que sucedió, que escribió un largo texto en Facebook que ha dejado a miles en lágrimas.

La imagen que subió a la página “Love What Matters“, junto con su texto, ha tenido más de 11 mil compartidos y más de 74 mil reacciones.

Esto fue lo que escribió:

“Este es David. Él trabaja para American Airlines.

Facebook / Love What Matters

Nunca olvidaré a este hombre mientras viva.

Después de que retrasaran mi vuelo y de haber perdido mi conexión por segunda vez en dos días, sucumbí al peor colapso de mi vida en el Aeropuerto Internacional de Reno-Tahoe.

Me encontró acurrucado detrás de un mostrador de boletos vacíos.

Estaba llorando, balanceándome hacia adelante y hacia atrás mientras mis músculos se convulsionaban a un ritmo rápido.

Sudando profusamente, estaba hiperventilando mientras mi cuerpo temblaba de terror.

David se acercó con calma a mí, y con la mayor compasión, me preguntó qué estaba mal.

Yo era apenas capaz de decir algunas palabras. Creo que murmuré: “No sé. No puedo pensar, tengo autismo.

@Lehmann.Russell

Se agachó junto a mí y me dejó saber que todavía había una manera de llegar a Cincinnati a última hora de la noche, lo que me permitía dar mi discurso al día siguiente.

Durante un tiempo de indescriptible tormento mental y angustia, este hombre me mostró compasión.

Este hombre mostró que le importaba. Demonios, ¡incluso se ofreció a comprarme una rebanada de pizza para el almuerzo!

David se ofreció a reorientar mi vuelo y me dio tiempo para pensarlo, porque le dije que tenía miedo de exacerbar mis síntomas al abordar otro vuelo, es decir, un espacio estrechamente cerrado lleno de grandes cantidades de estímulos.

Después de unos 10 minutos, David se me acercó de nuevo, esta vez acompañado por el piloto del avión que tuve la opción de abordar.

@Lehmann.Russell

David había avisado al piloto, junto con toda la tripulación, de mi situación, y él se encargó de limpiar toda una fila de asientos para que pudiera tener espacio para mí durante el vuelo.

El piloto también fue increíblemente amable, recordándome que lo que estaba experimentando sólo agregaba validez al mensaje que yo difundía. A las vidas que toco.

Acabé decidiendo abordar el vuelo. Yo fui el primero en subir, y David entró en el avión conmigo, me presentó al equipo de vuelo uno por uno.

Todavía estaba temblando y llorando, pero esta vez lloraba lágrimas de agradecimiento. Si no hubiera sido por David, no habría subido a ese avión.

Este post no tiene que ver con el autismo.

@Lehmann.Russell

Se trata de hacer lo correcto.

Acerca de ser una buena persona.

Acerca de aceptar a otros y extender su mano a alguien en necesidad, incluso si son un total desconocido.

Todos y cada uno de nosotros somos miembros de la sociedad, y es nuestra OBLIGACIÓN como tal miembro apoyarnos unos a otros, especialmente durante el tiempo de necesidad de un individuo.

@Lehmann.Russell

Muestra de qué estás hecho.

Que sí te importe.

Estar por encima de todos los combates y discusiones.

Sé valiente y abre tu corazón.

Cumple tus deberes morales como ser humano.

@Lehmann.Russell

Sé como David”.

Creo que… sí, lloré un poco.

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