Por Camilo Morales
14 julio, 2021

Ángel Medina, de 44 años, había perdido recientemente a su hijo así como también su trabajo. En su desesperación y con algo de vergüenza colgó hojas de papel por todos los postes de la ciudad, lo que le permitió conseguir trabajo en Guadalajara.

Cuando las personas están desempleadas y ya no tienen los medios económicos como para salir a buscar trabajo, se encuentran en una situación angustiosa. Hay quienes incluso no tienen dinero para poder imprimir sus currículums, lo que los deja en una posición de nunca acabar.

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Esto fue lo que le ocurrió a Ángel Medina, un hombre de 44 años, de la ciudad de Hermosillo, México, quien en su desesperación por conseguir empleo escribió a mano su currículum en hojas de papel que fue pegando en los postes de luz de la ciudad.

En aquellas hojas el hombre escribió su nombre, su contacto y las cosas que sabía hacer, como manejo de ganado, ordeñar, hacer queso, dominar potros y criar animales. Según decía en los documentos de Ángel, buscaba trabajo en un rancho. Además, el hombre explicó que las hojas estaban escritas a mano porque no tenía dinero para realizar tantas impresiones.

El Imparcial

Busco trabajo en rancho, tengo experiencia en el manejo de ganado, también sé capar, ordeñar, hago queso y domo potros. Mi nombre es Ángel Medina, de 44 años, sin malos vicios, se podía leer en los papeles.

Según El Imparcial, Ángel perdió a su hijo y al poco tiempo después su trabajo, por lo que estaba en una difícil situación emocional y económica, lo que lo llevó a realizar esta búsqueda desesperada de empleo.

El Imparcial

Eso llamó la atención entre los vecinos de los barrios en donde estaban pegadas las hojas de papel, por lo que quisieron ayudarlo. La información se fue propagando de boca a boca hasta que llegó a las redes sociales y a los periódicos, quienes comenzaron a buscar incansablemente al autor de los currículums hechos a mano.

Así, llegaron más de 30 propuestas de trabajo para Ángel, quien aceptó una oferta desde Guadalajara para atender un negocio local. “Uno piensa que las cosas así se van a quedar mal pero la verdad es que no. A veces las cosas andan mal pero luego vienen las cosas buenas, así me pasó a mí“, cerró el hombre.

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