Por Elena Cortés
27 julio, 2016

Mira lo que dicen las notas colgadas en el muro.

Un día, un decidido cliente entró a su pizzería preferida en Filadelfia. El hombre preguntó si podría dejar pagado un pedazo de pizza para cada persona sin hogar que entrara al local. Él quería ir donando de dólar en dólar (el costo de un pedazo de pizza), así si alguien entraba al local la comida estaría pagada. El dueño, Mason Wartman, rápidamente apoyó la causa ya que le pareció una grandiosa idea. Al día siguiente, un hombre entró y dijo que sólo tenía 65 centavos, a lo que los que lo atendieron le dijeron que no tenía que preocuparse ya que la pizza estaba pagada… Así se creó una cadena de “favores”.

Después de que un cliente se le ocurriera la grandiosa idea de donar 1 dólar para que cada persona sin hogar que entrara a la pizzería podría comer gratuitamente un pedazo, comenzó una gran cadena de favores y así con los días más y más personas se iban uniendo a la casa.

Hubo incluso algunos clientes que donaron en cantidades grandes como de 100 o 200 dólares. Hasta el día de hoy, el dueño cuenta que ha dado 10 mil pedazos de pizza gratis para personas sin hogar.

La pizzería esta cubierta de notas, cada una representa una donación. Una persona que lo necesite puede coger una de esas notas y así comerse un pedazo de pizza gratis. Digamos que es un gesto de pura amabilidad humana.

Esto nos demuestra como una sola persona puede hacer una gran diferencia entre la comunidad en la que vive. Lo único que hay que hacer es tener una buena idea.

httpv://youtu.be/ICz1ZQk7qXg

¿Qué te parece esta idea?

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