Por Constanza Suárez
22 mayo, 2020

Tras un año y nueve meses, el pequeño Josafat al fin podía ir a su última sesión de quimioterapia. La felicidad fue compartida.

Hace un año y nueve meses el pequeño Josafat Mora Chacón fue diagnosticado con cáncer en el hígado. Una dura noticia para enfrentar a la corta edad de nueve años. Sin embargo, el 20 de mayo la esperada noticia llegó: el niño asistiría a su última sesión de quimioterapia en el Hospital Nacional de Niños de Costa Rica. 

Emocionados con la buena nueva, Josafat junto a su familia decidieron compartir su felicidad con el mundo y escribieron: “Hoy es mi última quimio” en su automóvil.  La intención era que mientras viajaban, recibieran el apoyo de los demás conductores con saludos y pitazos. 

La Teja

Un conductor que los vio, no dudó en capturar el momento. Alejandro Salazar compartió luego la fotografía en su cuenta de Facebook, donde el gesto se viralizó. También la envió al portal de Accidentes de Costa Rica. 

“Josafat es como mi hijo, me hago cargo de él desde que tenía tres años, por eso cuando me dijeron que esta iba a ser su última sesión de quimioterapia me dije que tenía que hacer algo y fue cuando se me ocurrió poner el mensaje en el parabrisas del carro de mi hermana”, contó Jairo, el padrastro del niño al portal local La Teja

Jairo ha estado con Josafat durante todo este difícil proceso, acompañándolo y siendo un apoyo esencial. 

Facebook Alejandro Salazar

“Fue toda una travesía para poder detectárselo. Él se cayó de la bici unos dos meses antes y se quebró una costilla y en el hospital de Guápiles le dijeron que era una leve fisura y lo mandaron para la casa”, siguió Jairo.

“Pasó casi un mes y le comenzó a dar calentura, por lo que lo llevamos al ebáis y el doctor les dijo que no era lógico que producto del golpe tuviera temperatura, lo palpó y le sintió algo extraño”, dijo el hombre. 

Tras exámenes de sangre, llegaron a la conclusión que tenía una infección urinaria y lo mandaron a tratarse por 21 días. 

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“El tratamiento hizo que se le acelerara el cáncer que aún no le habían detectado, por lo que volvimos al ebáis y el mismo médico de la primera vez, le mandó una referencia para un ultrasonido al hospital porque estaba seguro que él tenía algo. Lo llevamos el 15 de agosto del 2018 y a regañadientes le hicieron una placa donde salió una gran mancha en el hígado. Le hicieron, ahora sí, el ultrasonido y encontraron la masa de 22 centímetros de ancho por 12 de largo, por lo que lo remitieron al Hospital de Niños de inmediato”, explicó Jairo.

El primer año fue el más complicado para Josafat, debía soportar quimioterapia cada 72 horas y así reducir lo más que pudiese el tumor. “Entraba el lunes y salía hasta el viernes y mi esposa, Ana Yancy Chacón, era la que se quedaba con él y mi mamá, Doralia Aguilar, nos cuidaba a mi hija de poco más de un año para entonces”, contó Jairo.

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La última sesión de quimioterapia era la prueba de que ya todo estaba bien y que solo necesitaría seguimiento para mantenerlo vigilado. 

“Muchas personas nos han contactado para felicitarnos y Josafat estaba muy contento por eso, los saludaba cada vez que nos pitaban en la calle”, expresó Jairo.

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