Por Camila Cáceres
5 octubre, 2017

Cambió radicalmente y luce como otra persona. Si ella pudo, ¿por qué tú no?

Kaitlyn Smith llegó a pesar 187 kilos y admite que consideró seriamente el bypass gástrico. Después de todo, se lo recomendaron varios médicos como la única posibilidad que tenía de regresar a un peso saludable. Sin embargo, durante el proceso la atendió un cirujano tan profundamente grosero que se asustó y dejó de ir al médico.

Todo podría haber acabado ahí. Podría haber seguido el resto de su vida en el mismo circulo vicioso que la había llevado a tener un cuerpo que sinceramente odiaba.

Kaitlyn decidió que no se iba a desanimar. Era hora de hacer un cambio definitivo. Contrató un entrenador personal, cambió su dieta… ¡y comenzó a ejercitar seis días a la semana!

“NADA fue fácil. Especialmente al principio, era horrible. Me dolía el cuerpo después de ejercitar y algunos días era tanto que no pensé que iba a lograr. Tuve que aprender a comer sano.

No tuve un sólo ‘día de relajo’ por todo el primer año y medio.

Soy la única de mi familia que come sano así que tuve que aprender autodisciplina y cuando salíamos no podía comer lo que quería”.

Kaitlyn Smith

Se llama a sí misma “su peor bully”, algo que sólo hizo todo peor cuando comenzó a darse cuenta que perdía peso… pero no piel.

La carne que quedaba colgando era un constante recordatorio del periodo de su vida que tanto trataba de dejar atrás además de, por supuesto, una constante fuente de infecciones, irritación y otros dolores inesperados.

¿Es que su cuerpo nunca iba a dejar de ser un castigo?

Kaitlyn compartió toda su batalla en redes sociales e inició un GoFundMe para reunir dinero para operarse la piel que quedó haciendo su vida imposible. Afortunadamente para ella, una de las personas siguiendo y admirando sus esfuerzos era el cirujano Michael Salzhauer, quien ofreció operarla ¡totalmente gratis!

“Pierdes todo ese peso y te quieres sentir hermosa— pero acabas sintiendo que estás en la misma cáscara de la que querías escapar. Ahora siento que vivo de nuevo. Disfruto cada día.

Siempre estoy probando cosas nuevas y no doy nada por sentado. Soy una chica feliz, sonriente, extrovertida que se ama a sí misma y a su vida”.

Kaitlyn Smith

Creo que es importante amar tu cuerpo sea como sea, grande o pequeño, pues es el primer paso para mantenerlo saludable, pero si de corazón crees que necesitas un cambio, un compromiso como el de Kaitlyn Smith es realmente admirable.

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