Por Felipe Costa
3 diciembre, 2020

“Estoy muy orgullosa de él, Jake es tan digno y capaz, por lo que es increíble que otros puedan ver eso”, dijo su hermana. Al nacer, el doctor dijo que jamás sería un miembro funcional para la sociedad y que con el tiempo necesitaría estar internado, pero con los años, fue doblándole la mano al destino.

Conseguir un primer trabajo nunca es fácil, siempre y cuando se trate de abrirse las puertas al mundo laboral sin trucos y como cualquier otro ciudadano. De seguro recuerdas tu primer empleo, sin experiencias y dispuesto o dispuesta a aprender de constancia y superación. Pues bueno, dicen que el trabajo dignifica, y tal frase puede tener más sentido que con la historia Jake, un joven con síndrome de Down que no se ve en menos en esta vida.

Jake Pratt contratado- Fotografía Amy Hyde

Jake Pratt de 21 años, es un chico con síndrome de Down que recientemente se ha adjudicado un nuevo logro en su vida tras conseguir su primer empleo en una empresa de reparto de paquetes, transformándose en todo un orgullo para su familia al demostrar que lo tiene todo para ejercer como cualquier otra persona y sus capacidades no tienen límite.

Al nacer fue una sorpresa que Jake naciera con esa condición, es más el mismo doctor que lo vio cuando bebé aseguró que su “discapacidad” lo imposibilitaría de ser una persona funcional de la sociedad.

Jake Pratt trabajando – Fotografía Amy Hyde

Además, el médico en aquella época no se detuvo ahí, dijo que con los años necesitaría estar internado. Fue cuestión solamente de tiempo para que el mismo Jake le doblara la mano al destino, el apoyo de la familia también fue fundamental, su hermana Amy es una de las más orgullosas de sus logros.

“Mi familia siempre ha abrazado la filosofía de que Jake no es diferente a ti ni a mí y que no hay límites en lo que puede lograr”.

–Amy Hyde Pratt, a People

Y así como la familia, es también para la empresa UPS que lo contrató, todo un orgullo tener a alguien así, no solo por su condición sino por su historia de superación, demostrando que nadie en esta vida lo ha determinado a nada.

Jake pratt y su familia -Fotografía Amy Hyde

Una de sus pasiones siempre ha sido el deporte. Durante sus años en la escuela, Jake quiso participar en el equipo de futbol americano pese a que le dijeron que era imposible, y no solo eso, además anotó uno que otro touchdown para el equipo.

Jake quiso entrar a la universidad y lo consiguió. Luego quería cumplir su sueño de conducir y sacó un puntaje de 100% perfecto en el examen teórico.

Jake y Grace – Fotografía Amy Hyde

El futuro para el chico de 21 años está lleno de desafíos y en un futuro buscará independizarse. Su novia Grace, quien también tiene síndrome de Down estudia en la Universidad de Auburn y se aman tanto que Jake planea comprarle el anillo de bodas con cada cheque que reciba de su empleo y así finalmente proponerle matrimonio.

Jake Pratt es la demostración de que la condición no determina a nadie y solo nosotros como sociedad somos muchas veces quienes terminamos limitando a los demás por medio de nuestros prejuicios.

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