Dieron las peores noticias.

Una mujer de Georgia, en Estados Unidos, siempre soñó con tener una familia numerosa. El sueño de Ashley Hallford que tenía comenzó cuando se reencontró con un amigo de la infancia en la Universidad; ambos empezaron a salir y después se casaron. Los dos eran profesionales y tenían todo lo que necesitaban para ser feliz, pero algo les cambió el panorama para siempre.

Tiempo después, Ashley quedó embarazada, la pareja estaba feliz. Pero semanas después de enterarse de la noticia, la mujer sintió una inflamación al costado de su cuello; ella se imaginó que sería algo relacionado con los ganglios linfáticos, así que pidió rápidamente una hora con un especialista en otorrinolaringología.

Posted by Ashley Mann Hallford on Saturday, September 19, 2015

El doctor le recetó algunos remedios que no le harían daño al bebé. Ashley siguió el tratamiento al pie de la letra. La inflamación se redujo después de unos días, pero el bulto le volvió a crecer de nuevo. El bulto en su cuello no dejaba de crecer, así que le hicieron una biopsia.

El examen reveló una verdad que la familia no quería escuchar. Ashley tenía cáncer, pero no descubrían el tipo de cáncer que era. El cuerpo médico solo estaba de acuerdo con que el tumor que tenía era maligno.

Adhallford/YouTube

Ashley comenzó el tratamiento que le salvaría la vida, a pesar que estaba embarazada. Finalmente dio a luz el 17 de noviembre de 2007 a la semana 33 de embarazo, a pesar que su bebé era prematuro, estaba completamente sano.

Después del nacimiento de su bebé, la operaron para extirpar el tumor de su cuello; pero los análisis revelaron que el cáncer se había expandido por su cerebro, pulmón e hígado; Ashley tenía cáncer en etapa 4.

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El tumor que tenía en su cerebro se alojó detrás del nervio óptico; por lo que no podían extirparlo con una cirugía; el tamaño del bulto hizo que Ashley perdiera la vista de su ojo derecho.

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Se sometió a la tortura de vivir la quimioterapia y la radioterapia, pero los tumores  seguían creciendo y se expandieron por todo el cuerpo de Ashley. Solo un milagro podría salvarle la vida.

La familia se comenzó a preparar para lo peor; empezaron a sacar muchas fotografías para el álbum familiar. Ashley quería que su hijo recordara quien fue su madre, y todo lo que luchó para verlo crecer.

Pero todo cambió de un día para otro. La doctora Debra Miller, a cargo del extraño caso de Ashley, les informó una noticia que jamás olvidarán: los últimos análisis decían que no había rastro del cáncer.

Ashley decidió seguir con la quimioterapia 6 meses más para tener una mayor seguridad que no volvería; después de ese tiempo, los exámenes arrojaron que no habían rastros de la enfermedad; incluso, la inflamación de su ojo disminuyó progresivamente hasta desaparecer por completo.

Posted by Ashley Mann Hallford on Friday, March 3, 2017

Los años pasaron, y este año Ashley celebra 9 años sin cáncer. El cuerpo médico que atendió su caso, siguió examinando a la mujer para estar seguros que el cáncer no volvería.

Mientras tanto, Ashley siguió cumpliendo su sueño universitario; tener una familia numerosa; ella y su esposo están seguros que deben agradecerle a la vida.

¿Habías escuchado historias tan inspiradoras como esta?

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