Por Alejandro Basulto
26 marzo, 2020

Su hijo, Alexander, de 7 meses de edad, venía de una cirugía cerebral, y ante el COVID-19, ella solo tenía una pequeña botella de alcohol gel y casi nada de panadol. La ayuda fue inesperada.

Hannah Dryfhout es una joven de mamá de 19 años, que le tocó ejercer su maternidad en tiempos difíciles. Ya que sumada a la enfermedad que padece su hijo, Alexander, quien nació prematuramente a las 28 semanas en agosto del año 2019, para después de tres semanas tener un derrame cerebral catastrófico, que provocó que necesitara una cirugía en dicha zona. Sumado a eso, está la situación del COVID-19 en su país, Australia, por la que debe estar en cuarentena.

Hannah Dryfhout/Facebook

Más encima no solo es su delicada situación craneal, ya que además este pequeño padece de una enfermedad pulmonar crónica, y esto en un país que hasta la fecha ya suma 874 casos de contagios y siete fallecimientos producto del coronavirus. Lo que ha obligado a esta mamá, a abastecerse con urgencia de desinfectantes, Panadol y de pañales para su bebé.

Hannah Dryfhout/Facebook

Debido a que tras la delicada operación de su pequeño hijo, Alexander, de siete meses, lo normal sería que el hospital le de un «paquete de atención», que incluya la entrega de desinfectantes de manos, implementos para la curación de heridas y otros suministros básicos. Pero por culpa de los efectos del COVID-19, dicho centro médico se está quedando sin suministros.

«Solo pudieron darnos hisopos con alcohol y una pequeña cantidad de cuidado de heridas, probablemente creyendo que tenía cosas como el Panadol para niños en casa (…) Llegamos a casa y no teníamos Panadol y estaba tan inquieta. Pensé, ¿qué voy a hacer? Condujimos a muchos farmacias en el área y no pudimos encontrar nada. Estaba realmente estresada y comenzando a asustarme»

– contó Hannah Dryfhout, según consigna Daily Mail.

Hannah Dryfhout/Facebook

A raíz de que no podía encontrar ni desinfectante, ni Panadol, ni pañales, optó por meterse a un grupo local en Facebook llamado Neighborly Love, con la esperanza de que hubieran buenos samaritanos que le facilitaran dichos insumos.

«La gente comenzó a comentar sobre cómo tenían algunas botellas de desinfectante disponibles. Una mujer con cáncer terminal dijo que tenía dos botellas, pero nuestro Alexander podría tener una. Fue realmente hermoso cómo se unieron las personas (…) Mi mayor temor no es contraer el coronavirus, es contraer una infección. Así que estamos siendo más cautelosos ahora, pero apesta que las personas acumulen víveres… porque hay muchas personas como Alexander que necesitan suministros»

– dijo esta joven mamá.

Hannah Dryfhout/Facebook

Finalmente, uno de los gerentes de la empresa Chemist Warehouse, en Sidney, conoció el difícil caso de Hannah Dryfhout, poniéndose en contacto con ella para decirle que después de una horas horas le enviarían un paquete.

Hannah Dryfhout/Facebook

Fue tanta la ayuda que recibió de repente, que esta mamá empezó a decirle a los generosos extraños que dejaran de enviarle desinfectantes de manos. Llevando en la actualidad más de 12 días en cuarentena, mientras Alexander sana.

 

 

 

Puede interesarte