Por Camilo Morales
15 junio, 2022

Manyang Lual Jok tenía 9 años cuando sufrió la devastación de la guerra y tuvo que criarse como refugiado. Sin embargo, optó a una beca para estudiar en Canadá. Así, salió únicamente con un sobre en la mano y volvió con su diploma.

Debido a distintos contextos históricos y sociales, hay países en los que la educación es algo casi imposible de alcanzar. Muchas de esas naciones están en constantes conflictos bélicos y guerras internas, lo que hace imposible que los niños puedan mantenerse ahí tranquilamente.

Eso le ocurrió a Manyang Lual Jok, un joven que nunca se imaginó que podía lograr entrar a la universidad a su carrera soñada.

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Según información de Fix, este muchacho nativo de Sudán del Sur sufrió durante su infancia ya que su país fue devastado por la guerra cuando tenía 9 años. Solamente con lo puesto y junto a su familia tuvo que vivir en un campamento en Kenia durante 12 años.

En ese campo de refugiados asistió a clases y terminó su educación primaria y secundaria. Pero cuando completó su última etapa educacional supo que quería algo más. Así fue que decidió dejar el campo de refugiados y salir de su país solo con un sobre en la mano.

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Dejé el campo de refugiados de Kakuma sin nada más que Dios y mi actitud de ‘ve a buscarlo’. Además, ese pequeño sobre marrón en mi mano. Dejar atrás a mi familia y amigos y mudarme a un nuevo país donde sabía que nadie daba miedo“, contó.

Con la ayuda del Programa de Estudiantes Refugiados Manyang salió del campo y se embarcó en un viaje a Canadá.

LinkedIn Manyang Lual Jok

Manyang quedó seleccionado entre otros 20 jóvenes para ir a la universidad en el país norteamericano, a más de 5 mil kilómetros de distancia de donde había estado viviendo la mayor parte de su vida.

Las condiciones del campo eran muy difíciles. Dependíamos de las Naciones Unidas y otras agencias de refugiados para que nos proporcionaran alimentos todos los meses, pero apenas era suficiente“, contó.

Como el joven estuvo tanto tiempo en ese lugar creía que así era como funcionaba el mundo, con poco alimento y poco acceso al internet. Pero cuando viajó se dio cuenta que existían otras realidades.

LinkedIn Manyang Lual Jok

Tras pasar aquellos momentos difíciles, y luego de 4 años de mucho esfuerzo, Manyang logró graduarse de la universidad canadiense. Su familia no lo pudo acompañar físicamente, pero lo vieron a través de una videollamada “solo para ver cómo obtenía mi título“, según explicó.

Probablemente no lo habría creído si alguien me lo hubiera dicho. No porque no pudiera graduarme de una universidad de clase mundial, sino porque esa parte del mundo donde todo es posible no estaba abierta para mí (…) Mi mundo ha cambiado“, cerró el estudiante.

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