Por Valentina Miranda
17 febrero, 2022

Nsanzimana Elie, de 21 años, vive en un pueblo de Ruanda donde los vecinos le llamaban gorila por su aspecto. No fue al colegio por su situación de discapacidad, pero lo admitieron en otra donde hizo amigos.

El aspecto físico es un tema del que, por mucho que se trate de demostrar que no importa, nunca faltan aquellos que lo toman como la oportunidad para burlarse de la persona que luce diferente al resto. La gente superficial siempre está presente, lamentablemente, pero no suelen ser más que prejuiciosos y de poca empatía al no pensar en los sentimientos y daño que provocan.

Nsanzimana Elie es un joven de 21 años que vive en el país africano de Ruanda, y su historia se dio a conocer por medio del canal Afrimax.

Nació como el sexto hijo en su familia, y a la vez el primero en sobrevivir porque habían fallecido. Entre tanta desesperanza, su madre rezó para tener un hijo porque era algo que deseaba mucho, además de lo doloroso que significada sufrir tantas pérdidas seguidas. “Después de la muerte de sus mayores, estábamos desesperados. Oramos a Dios para tener otro niño y, afortunadamente, fuimos bendecidos con Elie. Ahora lo aprecio como un regalo del cielo de Dios y lo amo enormemente“, dijo su mamá según Tuko.

Afrimax TV

Cuando él nació, notó que sus rasgos eran inusuales al tener una cabeza pequeña y características faciales excepcionales, pero ella era feliz con tener en sus brazos a un bebé que esperó por mucho tiempo. Era todo lo que importaba además de amarlo y cuidarlo. De acuerdo a The Standard, su condición se llama microcefalia, donde la cabeza es más pequeña de lo normal debido al bajo desarrollo del cerebro.

Con el tiempo se dio cuenta de que no hablaba y que tenía dificultades para aprender, sobre todo para concentrarse, por lo que no pudo ir a la escuela como los demás niños. Además pasaba mucho tiempo en la jungla y le temía demasiado a las personas, tanto que aveces tenía que contenerlo con cuerdas. Los vecinos lo llamaban gorila y de otras formas más hirientes.

“Siempre que escucho a alguien acosarlo, insultarlo o golpearlo, realmente me da un infarto. Mi hijo es inocente, nunca hace daño a nadie y a veces pierdo los estribos cuando la gente lo llama animal y no lo trata como un ser humano”, contó la madre de acuerdo a Tuko.

Afrimax

Gracias a los medios de comunicación, especialmente de televisión, su historia llegó a muchas personas y recibió su apoyo, cariño y hasta donaciones para una nueva casa que le construyeron.

Elie también fue admitido en el Centro Comunitario de Ubumwe (UCC) del país, una escuela que enseña a los niños en situación de discapacidad como él. Aquí aprende habilidades básicas, se alimenta y además socializa con sus compañeros, otros chicos que no se burlan de él y se divierten sanamente. “Dios es un hacedor de milagros. Elie estaba siendo ridiculizado y yo a menudo corría tras él. En este momento está en la escuela con sus compañeros y estoy muy feliz”, expresó su mamá de acuerdo a The Standard. “Se me ha quitado el dolor”, agregó según la misma fuente.

Afrimax

Ahora Elie es muy querido por muchas personas, así que todas esas burlas no son nada al lado de esto.

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