Por Camilo Morales
24 junio, 2022

Los padres de Natalie Bentos-Pereira, quien ahora tiene 16 años, nunca le dijeron que el diagnóstico de los médicos era que no podría caminar nunca más. Finalmente, la chica demostró que se equivocaban.

Para aquellos padres cuyos hijos sufren enfermedades o accidentes graves en el inicio de sus vidas puede significar un momento muy trágico y desolador, ya que no se sabe con qué se tendrán que enfrentar o cuáles serán las secuelas que acompañarán a esos niños a lo largo de su vida.

Sin embargo, así como existen esos casos angustiantes y trágicos, también existe la posibilidad de que aquellos pacientes puedan recuperarse, luego de años de rehabilitación.

Familia Bentos-Pereira

El caso de Natalie Bentos-Pereira, una joven de 16 años, tuvo esas características. Y es que la chica estuvo a punto de quedar para siempre sin poder caminar luego de sufrir un derrame cerebral a los 11 años, según información de Daily Mail.

La familia contó que los médicos le dijeron que Natalie nunca podría volver a caminar debido a que el derrame cerebral había sido demasiado fuerte.

Familia Bentos-Pereira

Pero como sus padres estaban decididos a continuar con la recuperación de su hija, decidieron no contarle que los médicos le habían dicho eso. “Ambos decidimos que no queríamos que ella se rindiera. Si le hubiéramos dicho eso, habría sido muy desalentador y queríamos que trabajara en su recuperación y que creyera en sí misma“, explicó su madre.

Recuerdo a mi esposo diciéndoles a los médicos: ‘Ella demostrará que están equivocados‘”, agregó.

Familia Bentos-Pereira

Sus padres le dijeron que necesitaría mucha terapia y trabajo duro de su parte, y que el proceso iba a durar mucho tiempo. Así, lograron que Natalie lograra tener terapia para pacientes hospitalizados por un mes, y luego intentaron con un terapeuta de natación.

Estuvieron dos años en terapia intensiva y Natalie comenzó a darse cuenta de los rápidos resultados. “Hicieron cosas maravillosas con ella (…) Siempre le gustó nadar y no veía la hora de ver qué podía hacer en el agua“, comentó su madre.

Familia Bentos-Pereira

Cinco años después del trágico incidente, Natalie volvió a caminar. “Ahora está aprendiendo a conducir y va al undécimo grado. Cuando termine la escuela secundaria espera asistir a la universidad en Carolina del Sur para convertirse en enfermera neonatal“, contó su madre.

Además de eso, la joven comenzó a jugar tenis adaptado y a hacer su vida de forma normal.

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