Por Mariana Meza
3 marzo, 2021

La brasileña María Cardoso se hizo conocida porque pedía ayuda para hacer su CV, con el objetivo de ganar su propio dinero y comprar vino. Hace poco, una empresa la contrató para ser catadora. “Estoy feliz porque me están dando valor. Me dan ganas de llorar”, dice ella.

Hace un tiempo te contamos la historia de una mujer de 101 años que pidió ayuda para escribir su CV porque quería trabajar y así poder comprar sus propios vinos, y es que la mujer no quería depender de nadie y lo logró: finalmente fue contactada por un empresario vinícola que anteriormente se había comprometido con ella y hoy se luce en las redes sociales como influencer y catadora de vinos.

@mariacardoso1919oficial / Instagram

María Cardoso (101) es una de las personas que no le gusta depender de nadie y, pese a su avanzada edad, no se quiso quedar de brazos cruzados: le pidió ayuda a su familia para escribir su currículum y lo comenzó a enviar a diferentes lugares.

“Quiero trabajar para comprar mis ‘vinositos’, mi ‘carnesita’, para no depender solo de la hija, para ayudar un poco”, dijo María al medio brasileño G1 cuando su historia se hizo conocida. Todo fue parte de un juego y, con su CV en mano, su bieniesta envió el currículum a una empacadora de carne en Promissão, São Paulo, Brasil, donde trabajan varios integrantes de la familia.

@mariacardoso1919oficial / Instagram

A través de un grupo de WhatsApp el CV de María llegó a las manos de Juliana Araujo, la analista de selección de atracción y selección de la empresa y, pese a que no la contrató, difundió su historia en las redes sociales. “Doña María de 101 años, es una mujer empoderada, que le pidió a su bisnieta que me entregara su currículum porque quiere trabajar para no depender de nadie y comprar vinos. Una lección de valentía, fuerza e independencia para todas nosotras”, escribió Juliana.

Captura Facebook Juliana Araujo

“Lo compartí porque fue algo que cambió mi día, esta señora con esta lección sobre el empoderamiento femenino, dándonos esta clase”, explicó Juliana a G1. Y eso fue mucho mejor a que le dieran trabajo porque la publicación se viralizó.

Cuando contamos la historia de María, lo único que se sabía hasta ese momento era que un empresario se había puesto en contacto con ella y le había prometido regalarle botellas de vino todos los meses. Y lo cumplió.

“Nos contactaron, les contamos toda la historia y el dueño nos hizo una videollamada. Habló mucho con mi abuela y se enamoró de ella. Dijo que quería darle trabajo y le preguntó si quería ser catadora de vinos”, contó la bisnieta de María, Pâmela Cristina Gomes.

Actualmente, María tiene una cuenta en Instagram donde se luce como influencer. Gana un sueldo mensual por crear contenido para las redes sociales, ya sean dando su opinión o pasando con una copa.

“Estoy feliz porque me están dando valor. Me dan ganas de llorar”, dijo María en un registro compartido por su familia.

Nunca es tarde para cumplir los sueños… ni para ser influencer.

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