Por Elena Cortés
27 marzo, 2017

¡Quiero llorar, qué lindo!

Las verdaderas amistades se revelan en los momentos más duros y cruciales posibles. Y sé que todos los que me están leyendo lo han comprobado en algún momento de su vida. Pero, cuando uno es pequeño, más ingenuo, más leal, y menos desconfiado, la amistad se demuestra de mil maneras… Pero, nadie supera las de este adorable niño, quien demostró que mejor amigo que él, definitivamente no hay. Esta es la historia que compartió la profesora Jana Haustetter.

Todo comenzó cuando un niño entró a su clase más molesto que nunca. Su profesora quería saber qué estaba pasándole y él, furioso le comentó que su madre lo había llevado a cortarse el cabello y que estaba horrendo el nuevo corte que tenía. 

El niño, según lo que cuenta que la profesora, lloró todo el día desesperado por el nuevo corte de cabello. 

Hasta el día siguiente, el pequeño seguía bastante decaído con lo que le estaba ocurriendo. Sin embargo, qué iba a imaginar él que un compañero a su lado le cambiaría la vida en un, dos por tres. Y lo más importante… le enseñaría lo que realmente es la amistad y la importancia de las promesas.

Resulta que en medio de todo el dolor del chiquito, un compañero llamó a un lado a la profesora Jana y le contó que le pediría a su madre que le rape el cabello como a su compañero «para que no se sintiera mal».

Cuando llegó la mañana una vez más, el niño que había prometido raparse el cabello… cumplió.

A little boy in my class came in Thursday with a new, buzzed haircut and he HATED IT. Cried all day, wanted to wear his…

Posted by Jana Haustetter Angelucci on Tuesday, March 21, 2017

Un pequeño niño en mi clase llegó el jueves con un nuevo corte de cabello y LO ODIO. Lloró todo el día, quería estar con su gorro todo el día, etc. Lo mismo pasó hoy día. Durante el club de lectura, uno de mis otros niños me pidió hablar conmigo «en privado». Me susurró «le diré a mi mamá que me rape el cabello como a él, para que no se sienta mal». Llegó hoy día con el corte nuevo y dijo «tuvimos que esperar un par de días para hacer el corte, pero una promesa es una promesa, aunque sea tarde». 

Y así, en tan pequeño acto de bondad, quedó demostrado lo que es la amistad, y el honor a las promesas realmente.

¡Qué inspiración! 

¿Qué has hecho tú por tu mejor amigo(a)?

Puede interesarte