Por Luis Lizama
29 diciembre, 2020

Ayuda a su padre con el ganado, en la limpieza y recolección de estiércol, entre otras cosas. La joven de 26 años estudia en una mesa en el establo, pero aun así ha conseguido excelentes calificaciones. Orgullosa de su hogar, cambiará el campo por los tribunales, para convertirse en jueza.

No importa de dónde vengas, si tienes muchos recursos o pobreza. Sonal Sharma es el vivo ejemplo de esfuerzo y superación. Cada día comienza su jornada a eso de las 4:00, levantándose para dar una mano a su padre. Ordeña el ganado, limpia los establos de vacas, barre el estiércol y alimenta a los animales. Contra todo pronóstico, ha conseguido sus objetivos, alcanzándolos con creces.

Es hija de un humilde lechero y recientemente ha sido nombrada magistrada de un tribunal en India (Rajasthan). Estudió por años, en una improvisada mesa en el mismo establo. A pesar de todo, consiguió excelentes calificaciones, que hoy le permiten convertirse en jueza. No importa lo difícil que parezca, si te lo propones, lo lograrás.

The Times of India

Es la segunda de cuatro hermanos, todos muy humildes y conscientes. Mientras ayudaba en casa, postulaba al Servicio Judicial de Rajasthan.

La joven de 26 años estudió por varios años, convencida de lo que hacía. Hace más de un año dieron a conocer los resultados de su exámenes, donde Sonal consiguió quedar en lista de espera para convertirse en jueza. Poco a poco fue corriendo al listado, hasta que logró entrar en los seleccionados, según detalla el medio The Times of India. 

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

La tarde de este miércoles recibió el anhelado llamado: Había sido seleccionada. Todas esas tardes de esfuerzo, derrotando al sueño y a todo pronóstico, valieron la pena. Uno de los siete asientos de magistrado era suyo.

Todo cobra mayor valor cuando se considera que jamás recibieron lecciones privadas. Papá no tenía cómo pagar un tutor especializado, muy por el contrario. De hecho viajaba en bicicleta hasta las bibliotecas públicas, para tomar libros y estudiar en casa. 

“Mis padres han trabajado duro para brindarnos la mejor educación. Mi padre tomó numerosos préstamos para cubrir los gastos de educación, pero nunca se quejó. Ahora puedo darles una vida cómoda.

Cuando estaba en la escuela, me avergonzaba decirles a mis compañeros de clase que era de la familia de un lechero. Pero ahora, me siento orgullosa de mis padres”.

–dijo la chica a medios locales–

FPJ

Cada esfuerzo tiene su recompensa, sin importar cuánto tengas o de dónde vengas. Sonal no olvida su origen humilde, llevándolo a un tribunal y siendo consciente de todo su esfuerzo. 

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