Fue dada de alta, pero antes de abandonar el centro oncológico ojalá para siempre, quiso enviarle fuerzas a todos los demás pacientes que luchan contra la enfermedad.

Prácticamente todos conocemos a alguien que estuvo muy grave o que incluso murió debido a un cáncer. Esta enfermedad, como generalmente no se detecta a tiempo por ser silenciosa, la mayoría de las veces ataca al organismo de forma violenta y se debe lidiar con fuertes terapias que intentan salvar a los enfermos, pero que afectan drásticamente su calidad de vida.

Por eso luego de pasar por intensos tratamientos que debilitan hasta el punto de hacer que se caiga el pelo en muchos casos, los pacientes solo quieren descansar en casa y dejar de visitar el hospital.

Así que cuando les dan una buena noticia, no hacen más que celebrar.

Al menos eso hizo Irma Ramírez Gómez, una paciente que fue dada de alta del Centro Oncológico de Tamaulipas en México y que no dudó en festejar su nueva oportunidad junto a los médicos y enfermeros que la atendieron y sus familiares.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Así que antes de abandonar el recinto, la mujer hizo sonar la “campana de la victoria”, una tradición que tienen varios hospitales del mundo para que aquellos que logren vencer al cáncer celebren tocando una campana y así, con el sonido, les devuelva las esperanzas a otros pacientes que estén recibiendo tratamiento en ese mismo lugar.

En las imágenes tomadas por sus familiares se puede ver a Irma tocando varias veces y con fuerza la campana, avisándole al personal médico que ya estaba lista para partir a casa. Doctores y enfermeros salieron de sus oficinas para aplaudirla y felicitarla por su recuperación.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo
Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

Es más, uno de los doctores incluso le dedicó algunas palabras. “Felicidades a Irma Ramírez Gómez, que el día de hoy será dada de alta del centro oncológico, recibe las felicitaciones de parte de todo el personal y todos los que laboramos aquí por este gran esfuerzo. ¡Muchas felicidades! Le vamos a dar un fuerte aplauso” pronunció emocionado, antes de que la mujer abandonara el lugar ojalá para siempre.

Mira aquí la conmovedora escena:

Puede interesarte