Por Luis Lizama
11 enero, 2021

Santiago lleva apenas un mes trabajando en el lavadero de vehículos, pero aun así demostró su compromiso y honestidad. “Estaba limpiando el interior del vehículo. Corro el asiento y veo todo el paquete. Era realmente grande”, dijo a medios locales.

Muchas personas tienen valores desde su infancia, que no se transan y no se olvidan. La bondad, honestidad y solidaridad son algunos de ellos. Son virtudes cada vez más escasas, que se valoran cada vez más. No importa si eres un reconocido doctor, un gran ingeniero o un lavacoches, los valores no varían con la profesión.

El joven argentino que protagoniza esta historia es un claro ejemplo. Trabaja como lavacoches y encontró un montón de dinero en uno de los autos, devolviéndolo inmediatamente  y sin pensarlo. “Ni los conté, sólo lo devolví”, dijo a medios locales.

Diario de Cuyo

Su honestidad ha hecho noticia, viralizándose su historia y sacando muchos aplausos. El nombre de este joven es Santiago Sosa, quien perfectamente pudo quedarse con más de 200 mil pesos argentinos, pero en cambio echó mano a sus valores. 

Cuando se topó con el montón de dinero, no lo pensó dos veces y lo devolvió inmediatamente.

Diario de Cuyo

El honesto joven, que tiene apenas 20 años y unos meses de trabajo, se desempeña como lavacoches en el local llamado “M. L. Lavadero”.

Una de las explicaciones que dio Santiago, al momento de devolver el dinero, fue que le gustaría que hagan lo mismo con él, si alguna vez llegase a perder dinero. 

No le sobra el dinero, muy por el contrario, considerando que tiene dos pequeños hijos. Cualquier otra persona hubiese hecho algo diferente, pero él dio una cátedra de valores, mostrando su honestidad y nobleza.

Imagen referencial – Pixabay

Su testimonio lo relató a través de medios locales.

“Como Dios dice: no hay que robar, yo obedezco a Dios. Mis padres me instruyeron ese camino y estoy agradecido por ellos. Hice lo que quiero que hagan conmigo”.

–relató el joven a medios locales–

Así entonces Santiago llevó el dinero a su jefe, quien inmediatamente se puso en contacto con el dueño del vehículo y lo devolvió. Es una especie de héroe local.

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