Por Catalina Yob
22 febrero, 2017

«Nunca escuché los comentarios odiosos, pero ahora ellos pueden irse al diablo».

«Nunca escuché los comentarios odiosos, pero ahora ellos pueden irse al diablo», así responde Kayla de 22 años, quien tras recibir múltiples comentarios negativos sobre su cuerpo, decidió empezar un viaje para transformar su cuerpo y su mente. La estudiante canadiense de enfermería documentó la increíble transformación a través de su Instagram, el cual ya tiene más de 7.500 seguidores en menos de un año. 

Kayla cuenta que durante toda su adolescencia, todos le decían que sería mucho más bonita si perdiera peso, lo que le provocó el efecto contrario y terminó ganando aún más porcentaje de grasa. «Serías mucho más bonita si perdieras peso, imagina cuan hermosa te verías si lo hicieras», eran algunos de los comentarios que solía escuchar de sus familiares y amigos.  

Incluso, alguien le dijo que era un desperdicio de cara bonita, lo que significó un golpe directo a su autoestima. La sociedad nos ha hecho creer que la belleza se aboca a un sólo estereotipo, y que sólo llegando a éste, se puede alcanzar la bella. Esto terminó afectando de sobremanera a Kayla, quien se empeñó en cambiar su apariencia y perdió más de 50 kilos. 

A través de su cuenta pública de Instagram, Kayla documentó la increíble transformación que experimentó su cuerpo y mente en el transcurso de un año, pero esta vez esta chica de 22 años cambió su mente antes que su cuerpo. En el año 2014 había logrado bajar más de 20 kilos, pero debido a su ansiedad, en menos de un año los recuperó. 

Por ello es que Kayla fue en busca de ayuda profesional que lograra cambiar su mentalidad, para posteriormente cambiar su cuerpo. El 15 de diciembre de 2015, Kayla se sometió a una cirugía de manga gástrica, con la cual pudo transformar su cuerpo y aceptarse.

«La manga cambió mi salud, pero también impulsó mi confianza».

Debido a las decenas de fotografías que ha publicado, Kayla ha recibido millones de comentarios que aplauden su decisión y le agradecen por servirles de fuente de inspiración. Y es que a pesar de que la cirugía debería ser una de las últimas que se tienen para perder peso y comenzar a ser saludable, la chica insta a otras mujeres a pasar por el quirófano para cambiar sus vidas.

La mejor fuente de inspiración de todas es que hoy, Kayla está saludable y recuperó su autoestima, dos elementos a los que deberíamos aspirar por el resto de nuestras vidas.

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