Por Valentina Miranda
23 noviembre, 2021

Mutebe Henry perdió a su padre durante la infancia, y debido a lo ocupada que estuvo su madre, Wilson Dhabangi lo visitó todos los domingos en el internado. Desde entonces crearon un vínculo muy especial que mantienen hasta la actualidad.

No todas las personas crecen con sus padres cerca, algunos los pierden, pero por fortuna en un par de casos encuentran ese amor que falta en otro ser humano. Mutebe Henry, un hombre de Uganda, contó en Facebook cómo un señor ajeno a su familia se convirtió en su figura paterna.

El padre de Henry falleció en 1996, cuando era tan solo un niño, y su madre tuvo que hacerle frente a la vida trabajando el doble con tal de que a su hijo no le falte nada.

Para que tuviera una excelente educación, lo matriculó en una escuela primaria que funcionaba como internado. Podía visitarlo pero casi nunca tuvo tiempo para hacerlo. Sin embargo Wilson Dhabangi, un trabajador del pueblo donde vivía, fue a verlo de sorpresa y esto fue el comienzo de un vínculo muy especial.

Crédito: UGC

Henry conocía a Wilson, este hombre trabajaba transportando pasajeros en una humilde bicicleta, y cuando se enteró de que la madre del chico pasaba un tiempo fuera, decidió ir a hacerle compañía. Lo visitó todos los domingos sin falta durante los dos años que estudió en esa escuela.

“No importaba si llovía o no, si estaba enfermo o bien. Montaba su bicicleta y venía a visitarme”, dijo Henry en su publicación.

Entre tantas conversaciones, Henry se percató de que Wilson mencionaba muy seguido la idea de volar en avión, como si fuese un sueño frustrado. “Me dijo que si trabajaba duro y escuchaba a los maestros, volaría en aviones y viajaría a diferentes lugares. Dijo que si tenía éxito, incluso las personas como él que nunca recibieron una educación tal vez tendrían la oportunidad de volar. Por alguna razón, siempre enfatizó el tema de volar”, precisó Henry en su texto.

Crédito: UGC

Es un detalle que siempre recordó. Ahora que Henry es todo un adulto, se reunió con Wilson y Rebecca, una amiga de su madre que también lo ayudó, para darles una hermosa sorpresa. Sin decirles a dónde iban, los llevó a un viaje en avión a Nairobi. “Finalmente le di la noticia. Wilson lloró y mi corazón se hundió”, detalló Henry en Facebook.

Wilson estaba tan emocionado por volar por primera vez en su vida, y no se cansaba de hacer preguntas. “He estado en aviones durante algún tiempo, pero no me he sentido tan feliz como hoy”, expresó Henry en la publicación.

Mutebe Henry

Henry se siente tan agradecido con Wilson que quiere hacer más por él, y por eso se propuso terminar de construir su casa. Para lograrlo, se encuentra recibiendo donaciones con la ayuda de Uganda Airlines.

“A todos los Wilson y Rebecca de este mundo, gracias por darnos una mano, creer en nosotros y darnos amor incondicional. Dios los bendiga”, concluyó Henry en su mensaje.

Wilson hizo de Henry un gran ser humano.

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