Por Felipe Costa
7 abril, 2021

A minutos de casarse, la madre vio una cicatriz en el brazo de la novia, idéntica a la que tenía su pequeña extraviada 20 años atrás. En aquel momento, una gran cantidad de secretos salieron a la luz, entre ellos, que la prometida no sabía que era adoptada.

El reencuentro de una madre con un hijo o hija, siempre es un momento emotivo. Hay veces en que familias no logran verse por años debido a distancia o trabajo, pero lo que una mujer en China jamás pensó, es que volvería a ver a su hija, perdida cuando ésta era apenas una niña, convertida hoy en toda una adulta, o más bien, en la novia de su hijo.

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Segun informa Oriental Daily, se armó todo un revuelo en una boda celebrada en Jiangsu, provincia de China, cuando un montón de secretos comenzaron a salir a la luz en el momento que la madre del novio se acercó a los padres de su nuera, a minutos de que comenzara la ceremonia. Les preguntó si acaso su hija era adoptada, dejando a la pareja desconcertada.

Resulta que la mujer había visto en la novia una cicatriz en su brazo derecho, idéntica a la marca de nacimiento que tenía su hija perdida hace 20 años atrás. Y efectivamente, la joven era adoptada, pero sus padres siempre lo mantuvieron en secreto.

Oriental Daily

La mujer rompió a llorar, pero ninguno de los asistentes sabía aún por qué. La novia entonces se acercó y comenzó a escuchar a su suegra que le decía que era su hija perdida hace 20 años. En aquel momento se enteró que era adoptada y que tenía a su madre biológica en frente, estando a minutos de casarse con quien sería su hermano.

Una ola de incertidumbres llenó el recinto, incluido al novio, quien no sabía que su madre había perdido una hija, y al saber esto, su futura esposa pidió cancelar la boda debido a que era imposible poder casarse con su hermano, sin embargo, faltaba un último detalle por revelar.

La mujer había pasado dos años completos buscando a su hija antes de resignarse, fue entonces que decidió adoptar un niño. El hombre que vestía de novio aquel día, no estaba vinculado biológicamente a su prometida, por lo que decidieron continuar la ceremonia.

Oriental Daily

Las cámaras de los asistentes captaron el emocionante instante en que madre e hija se abrazaron y lloraron juntas de emoción y alegría. Fue un día doblemente feliz en que finalmente, aquel vacío permanente en el corazón de una mujer, se llenó, no solo al saber que aquella pequeña estaba viva, sino también porque volvían a estar unidas, tal vez, gracias a una obra del destino.

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