Por Alejandro Basulto
15 julio, 2021

A Jacob le quedan tan solo unos meses de vida, luego de que el tumor que se operó y trató con quimioterapia, volviera a crecer.

Una de las muertes más difíciles de enfrentar, es la de un hijo. Debido a que ningún papá o mamá espera ser quien esté en el entierro de quien trajo a la vida. Lo normal, es que sea al revés. Pero lamentablemente, a veces hay circunstancias inesperadas, que provocan que sean los padres de un niño quienes tengan que encargarse de velar porque sus últimas días con vida sean los mejores. Lo que ocurrió con Andrea Mortimer y su pareja Malcolm Rumney, quienes precisamente están experimentando eso.

Esforzándose para que cada día que pase, sea único y especial para su hijo Jacob.

malcolm_rumney / Instagram

Debido a que a este pequeño, cuando tenía seis meses de vida, se le diagnosticó un tumor cerebral que ponía en serio riesgo su supervivencia.

Un cáncer que se le detectó después de que este niño despertara enfermo todas las mañanas. Con vómitos e incluso negándose a tomar leche. En un principio, el pediatra creyó que podría ser reflujo, sin embargo, en esa misma noche, Jacob empezó a vomitar un líquido acuoso que tenía trozos de algo de color marrón oscuro.

malcolm_rumney / Instagram

Nuevamente lo llevaron al médico, quien pensó que podía tener algo de líquido cerebral, dejándolo esa noche en el hospital. Pero Jacob no dejó de empeorar y las sospechas se confirmaron poco después: tenía un tumor. Encontrándose los padres, al día siguiente, con su pequeño hijo conectado a un montón de tubos y cables.

malcolm_rumney / Instagram

Posteriormente, les dieron el diagnóstico definitivo y el médico les dio tres opciones: operarlo con el riesgo de que muriera, que recibiera quimioterapia paliativa o que simplemente, volviera a su hogar y falleciera en pocos días de manera natural. Andrea y Malcolm decidieron que Jacob se sometiera a la cirugía, resultando esta exitosa. Pero, incluso con la quimioterapia que le siguió, este tumor volvió a crecer.

malcolm_rumney / Instagram

No habían más opciones. Jacob no mejoraría y el único consuelo que les dieron en el hospital, es que este bebé podría alcanzar a cumplir su primer y único cumpleaños. Según lo contado en el Instagram de su padre Malcolm Rumney, desde que recibieron esa noticia, de que a su hijo solo le quedaban tan solo unos meses de vida, se han esforzado de hacer de cada día de Jacob, el mejor.

Este niño cumplirá un año el 29 de julio, y quieren que ese día sea uno inolvidable, al igual que todos los que les queden juntos.

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