Por Cristofer García
22 junio, 2022

“No soy una heroína y no quería serlo. Tampoco necesito lástima. Lo que necesitamos las madres es un sistema que entienda por lo que pasamos y que nos apoye para que podamos ser la mejor versión de nosotras mismas”, expresó la fotógrafa Julia Pontés.

Una madre lo va entregar todo por sus hijos, porque ellas saben la responsabilidad que cae sobre sus hombros cuando se criar a un chiquillo se trata. Es por ello que sus pequeños siempre será prioridad, incluso en los momentos más importantes de su vida.

Así lo demostró el caso de la fotógrafa brasileña Julia Pontés, quien recientmenete fue vista cargando en brazos a su bebé, Stella Lyra, de 8 meses, durante su acto de graduación de la Universidad de Columbia en Manhattan, Nueva York, Estados Unidos.

Julia Pontés

En un registro hecho por la agencia Reuters, se puede apreciar a la mujer de 39 años vestida con su traje de ceremonia y junto a sus compañeros, mientras que chiquilla la acompaña en ese momento tan relevante. La foto rápidamente recorrió el mundo y Julia salió a contar la historia al respecto en su cuenta en Instagram.

“Pocos saben que hace poco menos de un año nació en mí una madre. Me quedé embarazada del susto, durante la pandemia cuando estaba documentando los abusos de las empresas mineras a las comunidades del Cuadrángulo de Hierro mientras seguía mis clases en línea”, contó.

Julia Pontés

“En medio de todas las dificultades, en escenas como de película, subiendo al último avión que me permitió hacer la cuarentena en un lugar seguro, logré regresar a Columbia. En ese momento, ni siquiera había tenido una casa durante más de 4 años”, añadió.

El tener que lidiar con sus estudios y su rol de madre no fue tarea sencilla, por lo cual el haber culminado de forma exitosa las clases la hace sentirse orgullosa de su esfuerzo. “Columbia siempre ha sido la escuela de mis sueños, pero estar embarazada y ser madre sola resultó ser un gran desafío“, expresó.

Julia Pontés

A eso se le sumó la mala relación e inexistencia de la que era su pareja. “Entre todo esto, el padre de mi hija al poco tiempo resultó ser una persona abusiva y fueron meses de mucho sufrimiento y por miedo nunca conté esta historia”, dijo.

“Y así, a pasos agigantados, llegamos a este lugar. No tenía sentido no tener a mi hija, que es el mayor logro de mi vida, conmigo en mi graduación. Y ella estaba allí para mostrarles a otras madres, otras madres solteras y otras madres inmigrantes que es posible”, agregó.

Reuters / Andrew Kelly

En ese sentido destacó: “No soy una heroína y no quería serlo. Tampoco necesito lástima. Lo que necesitamos las madres es un sistema que entienda por lo que pasamos y que nos apoye para que podamos ser la mejor versión de nosotras mismas”.

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