Por Camilo Morales
25 marzo, 2022

La docente de la Universidad Autónoma de Madrid, en España, fue grabada sin su consentimiento por un alumno de 60 años. Tras pedirle que dejara su teléfono a un lado, él se negó.

Las mujeres deben enfrentar todos los días micromachismos y acosos de algún tipo, ya sea en el trabajo, en la calle, o a veces, en su propia familia. Es por eso que muchas veces se pueden ver denuncias en redes sociales ante este tipo de situaciones.

Hace poco se hizo viral una denuncia de este tipo, ya que una docente de la Universidad Autónoma de Madrid, en España, escribió un hilo en donde narraba un hecho que le incomodó en plena clase.

Twitter @CienciaconArte

Según información de La Vanguardia, la maestra, cuyo nombre de usuario en Twitter es CienciaConArte, explicó que realizaba una cátedra en una escuela para adultos cuando un alumno de 60 años comenzó a sacarle fotos y grabarla sin su consentimiento.

Ella le pidió al hombre que guardara el teléfono, pero él se negó. “Hace como que lo deja sobre la mesa y, al rato, lo vuelve a coger y me sigue grabando. Me vuelvo a acercar a él y le indico que no se puede grabar sin consentimiento y que debe guardarlo“, escribió la mujer.

Pixabay

De hecho, la situación escaló un poco más porque él le contestó agresivamente que podía tener el teléfono en clases y la siguió grabando.

Pixabay

Ahí fue cuando la maestra entró en pánico. “Me bloqueo. Jamás me había pasado eso (…) El hombre sigue con el teléfono en la mano, ya no sé si grabando o no. Parece que se sentía satisfecho sosteniéndolo en la mano, mientras me miraba fijamente, sabiendo lo que me había incomodado todo aquello“, agregó.

Twitter @CienciaconArte

Ahí se generó un conflicto en clases ya que las alumnas comenzaron a dejender a la profesora y le insistieron a su compañero que dejara el teléfono a un lado para continuar con la clase.

La maestra continuó con su relato: “La sesión se desarrolla con dificultad. Cometo errores. Me confundo al hablar. Ya no puedo disfrutar de la clase. Me siento violentada y molesta. Cuando estoy acabando, pienso que debía haber parado la clase e irme. Pero ya es tarde“.

Twitter @CienciaConArte

Cuando la cátedra terminó, sucedió algo que según la maestra, la hizo llorar de emoción. Sus alumnas se levantaron de sus asientos y comenzaron a aplaudirle por su gesto y su valentía ante el acoso que sufrió.

Quizá se penséis que no tiene importancia. Un mal día. Ok. Pero estas situaciones no tenemos por qué seguir viviéndolas. El problema de las actitudes machistas es que el machista piensa que la cosa no va con él, porque él no incomoda, no agrede. Ejerce sus derechos. Es agotador“, cerró la maestra.

Puede interesarte