Por Alejandro Basulto
20 julio, 2020

Kiri Atkinson ha cubierto su calvicie durante siete años, pero cuando su pequeña Paiva, de dos años, empezó a perder su cabello, sabía que necesitaba ayudarla a sentirse segura.

La joven Kiri Atkinson ha pasado los últimos siete años de su vida viéndose afectada por los efectos de la alopecia. Condición por la que optó usar peluca cada vez que saliera de su casa. Sin una puesta, no salía.

Kiri Atkinson / Facebook

La mujer de 23 años que reside en Reddicht, Worcestershire (Inglaterra), ha vivido siempre acomplejada por su calvicie, llegando a decir que en un momento hasta se le pasó por la cabeza la opción del suicidio. Realidad adversa que cambió cuando se enamoró de Adrian Hughes y más aún cuando se convirtió en mamá de la pequeña Paiva Hughes, de hoy dos años.

Kiri Atkinson / Facebook

En una publicación en Facebook, ella contó todo lo difícil que ha sido para ella perder su cabello. Su peinado era parte de su esencia y cuando perdió su pelo, se empezó a sentir vacía. Y es ahí cuando nació Paiva, que un año después, empezó a también manifestar alopecia, para quedarse posteriormente totalmente calva.

Kiri Atkinson / Facebook

Esta pequeña de dos años llegó al mundo en el año 2017 y para el 2019 había perdido todo el pelo que tenía en las cejas, pestañas y en su cabeza. Un hecho que en un principio hizo sentir culpable a Kiri, de todo el dolor que podría sentir ella, para después entender que su condición les hacía hermosas y únicas.

«No voy a mentirle a mi pequeña dama, perder su cabello ha sido lo que me ha empujado completamente a esto, no fui lo suficientemente valiente como para luchar por mí misma pero soy una madre valiente, estoy haciendo esto porque quiero que nunca Paiva sienta lo que yo en el pasado, incluso he contemplado el suicidio en varias ocasiones debido a algo tan superficial como el cabello»

– escribió Kiri Aktinson en Facebook.

Kiri Atkinson / Facebook

Por lo que su primera reacción fue sacarse la peluca y empezar a bailar frente al espejo, mientras su hija la veía y reía. La dos se pusieron a danzar, hasta que pensó que necesitaba inmortalizar ese momento. Por lo que se le ocurrió sacarse ambas una fotografía, para demostrarle a su hija, que su calvicie no las hacía menos bellas e increíbles. Ella no debía dejar que dicha condición afectara su autoestima y confianza en sí misma.

«He sufrido mucho con la salud mental durante todo el último tiempo que puedo recordar, me he postergado durante demasiado tiempo debido a la alopecia pero ahora es hora de recuperarlo y mostrarle a mi niña que ella puede ser quien quiera ser y hacer cualquier cosa y nada ni nadie puede detenerla»

– escribió también Kiri Aktinson.

Kiri Atkinson / Facebook

El mensaje que deja Kiri para su hija Paiva es muy importante, porque siempre hay que ser uno mismo y sin importar lo que los demás digan. Además de que al mismo tiempo, hace bien concientizar sobre estos casos, para que cada vez hallan menos personas que discriminen.

 

 

 

 

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