Por Diego Aspillaga
13 mayo, 2020

Cuando sus hijos comenzaron a escalar la reja para poder ver y jugar con su vecino, Amy Vickers tuvo que usar todo su ingenio para ayudarlos a reunirse de manera segura.

La cuarentena ha interrumpido las vidas de la gran mayoría de las personas del planeta.

El maldito coronavirus, con sus cientos de miles de muertos y millones de contagiados, obligó a los gobiernos del mundo a imponer medidas obligatorias de cuarentena y aislamiento preventivo para evitar más casos y colapsar los sistemas de salud.

AP

Y si bien quedarse en casa es lo mejor que podemos hacer para terminar con esta pandemia es lo mejor que podemos hacer, cumplirlo no es fácil.

El aburrimiento de quedarse en casa y evitar cualquier tipo de contacto social mientras se intenta seguir con las vidas cotidianas ha probado ser todo un desafío, sobre todo para quienes no entienden bien las razones, como es el caso de los niños.

Los hermanos Arlo (3) y Arabella Devonport (2), de West Yorkshire, Inglaterra, son un gran ejemplo de esto. 

Amy Vickers

Los pequeños echaban de menos a su amigo Leo Adlington, de tres años, que vive al lado. Los niños estaban desesperados al no poder jugar con su amigo, quien se lamentaba al otro lado de la reja. Los niños estaban tan inquietos con la situación que comenzaron a escalar la reja para poder verse, lo que era peligroso por varias razones.

Ante esta situación, las madres de los niños tuvieron que pensar en una solución que les permitiera verse y jugar de forma segura, y lo lograron de la forma más creativa posible: instalaron una ventana en la reja que separa sus jardines.

Amy Vickers

«Arlo y Arabella han tenido dificultades para no ver a nadie durante el encierro. Llegó al punto en que estaban subiendo encima de la jaula de conejos que tenemos al lado de la cerca para que pudieran ver el jardín del vecino que es claramente peligroso», dijo Amy Vickers, de 27 años.

«En lugar de que subieran, decidimos hacerles una pequeña ventana para que pudieran pararse allí y ver a su amigo de al lado. Medimos la cerca y luego pedimos un panel de perspex en eBay, cortamos el panel de la cerca con una sierra circular y perforamos algunos agujeros en cada esquina para poder atornillar algunos tornillos en él para mantenerlo en su lugar«, dijo la ingeniosa madre.

«Al menos ahora los niños pueden verse y conversar por la ventana», agregó.

Amy Vickers

Esta creativa solución no sólo les permitió verse y conversar, sino también dibujar juntos y jugar ceros y cruces con marcadores que se pueden limpiar.

«También compramos marcadores de tablero de borrado para que ahora dibujen en él y les hemos estado enseñando a jugar ceros y cruces también. Los niños están en la ventana todo el día todos los días cuando estamos en casa, así que supongo que les encanta«, concluyó la orgullosa madre.

Si bien no es lo mismo que jugar en persona, estos niños al menos pueden verse y acompañarse, lo que hace de su cuarentena algo mucho más llevadero.

Puede interesarte