Por Valentina Miranda
10 mayo, 2022

Lenny Marcano, de 54 años, ha apoyado a Alan Castellanos en su transición desde el principio. El joven ha sufrido bullying y discriminación por su identidad, pero tener a su madre al lado le ha ayudado en la lucha por el reconocimiento de sus derechos y los de la comunidad.

La mayoría de las personas que deciden ser ellas mismas, como los pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+, están acostumbrados al rechazo de sus padres y se esmeran en salir adelante sin ellos, y algunos completamente solos.

No es fácil hacerle frente a los prejuicios que la sociedad tiene al ver a un homosexual, transgénero y otras identidades, más si no se cuenta con el apoyo de la familia y amigos, pero afortunadamente existe gente que toma la iniciativa de acompañar a estas personas porque lo derechos de la comunidad merecen ser reconocidos.

En Caracas (Venezuela) vive Lenny Marcano, una madre que conoce de cerca estos casos gracias a su hijo trans Alan Castellanos, de 16 años, a quien apoya en su decisión.

Luis Morillo

Lenny, de 54 años, es jubilada del Ministerio de Educación y enseñó a niños entre primero y sexto grado durante 34 años, pero ahora se dedica a acompañar a Alan en su lucha por el reconocimiento de su derecho a ser quien quiera y libre.

En el país el derecho a la identidad no está garantizado por el estado a las personas transgénero y no pueden cambiar su nombre de acuerdo al género con el que se acepten, según Crónica.Uno, además de que sufren discriminación física y psicológica constantemente.

Luis Morillo

En primaria Alan Castellanos era golpeado constantemente por compañeros que se burlaban de su imagen, sufrió acoso cibernético a los 12 años en el bachillerato y también sexual. Esta situación motivó al chico a hablar con su madre en ese entonces porque era cerrado con ella, antes de definir su identidad de género.

“Me di cuenta de que era transgénero luego de pasar por muchos estilos, y me di cuenta que no encajaba en la versión de una niña, se sentía horrible y me sentía como en el disfraz de un payaso”, detalló Alan a Crónica.Uno.

Lenny pudo saber en profundidad lo que pasaba con su hijo y todo lo que él sentía, y desde entonces se unieron como nunca antes.

Luis Morillo

Alan asiste a un tratamiento psiquiátrico luego de tantos abusos y ha mejorado considerablemente su salud mental. Abandonó los estudios en el tercer año de bachillerato por recomendación del doctor y su madre lo apoyó en todo este proceso. “Tú eres mi hijo independientemente de que te gusten los niños o las niñas, lo que me importa es que seas feliz”, dijo Lenny al medio.

Dejaron el estado de Mérida donde vivían y se fueron a Caracas con el sueño de que el joven estudie música para ser cantante y actor. Lenny tomó la iniciativa de buscar orientación en un centro LGBTIQ+ para acompañar a Alan en su transición, además de unirse a otras organizaciones como Unitrans.

Luis Morillo

La mujer ha acompañado a su hijo en todas las protestas posibles frente a la Asamblea Nacional para el reconocimiento de sus derechos, y también ha apoyado a todos los jóvenes que han sido rechazados por sus padres al decidir quiénes son, siendo una especie de madre para todos.

“Por Alan haría lo que fuera. Si me toca abandonar todo para que él sea feliz, lo haría. Mi motor de vida es él, que esté bien mentalmente, que no se haga daño y que nadie le haga daño en la calle, que pueda salir libremente y tenga la libertad que tiene cualquier persona en la sociedad. Sufro porque me da miedo que le hagan daño, por eso no lo dejo solo”, dijo al medio.

Luis Morillo

El chico aún no ha comenzado su tratamiento hormonal porque espera más información al respecto, mientras tanto sigue luchando por su causa y la de muchas personas junto a su mejor compañera.

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