Por Augusto Catoia
26 febrero, 2018

Charlie, de seis años, nació con una deformación en el lado izquierdo de su cabeza. Pero hoy vive como si no tuviera nada.

Si toda persona tiene inseguridades en la vida, y muchas de ellas son por la apariencia física, imagínese lo duro que debe ser para un niño el desarrollar ese problema porque muchos te observan con caras extrañas. En el caso de un pequeño niño británico llamado Charlie, él no se imaginó eso: lo vivió en su propia carne. Y lo sufrió tanto, que su madre incluso llegó a taparlo cuando salía en público con él.

Sin embargo, el tiempo se encargó de que Charlie creciera y se desarrollara como un niño cualquiera y que muchos vieran su verdadera belleza…

Cover Images

El pequeño, actualmente de seis años, nació con una complicación llamada microtia, por la cual nació con un canal auditivo en funcionamiento parcial pero sin una oreja plenamente formada, por lo cual en su lado izquierdo sólo tiene un bulto en el lugar de la oreja. Y si eso fuera poco, también debió utilizar una banda con un micrófono, para potenciar su audición en el lado izquierdo, lo cual terminó por achacar aún más su autoestima.

Y el corazón de Tina Rycroft, su madre, se rompió en mil pedazos cuando su pequeño, a los tres años, le dijo una vez: ‘Mamá, soy feo’. Su primera reacción fue tratar de cubrir su rostro al salir en público con él, para que los demás no lo miraran con extrañeza, pero luego optó por una alternativa mejor.

Cover Images

Recientemente, Charlie fue sometido a una cirugía para implantar un chip auditivo en su cabeza, a fin de que pudiera escuchar mejor y no tuviera que vestir la faja con el aparato por todos lados. Y dicho procedimiento resultó muy exitoso.

“De decir que era feo, a los tres años, hasta ahora, Charlie aceptó muy bien a su ‘pequeña oreja’ y tiene mucha confianza en sí mismo. Ahora le encanta estar frente a las cámaras“, relata Tina, ahora muy contenta.

Cover Images

Y tanto le gusta estar frente a las cámaras que, de hecho, se volvió un exitoso modelo de fotografías y comerciales. Ahora, además, participa asiduamente de castings de televisión. “Le encanta todo eso y también le gusta bailar. Estamos muy orgullosos de él“, expresa su madre.

Cover Images

Al mirar hacia el pasado, Tina todavía no puede creer que llegó a tapar a su hijo. “Tenía miedo de lo que la gente le diría. Cuando Charlie comenzó a caminar, vi personas mirándolo y susurrando, ‘Míralo, ¿has visto su oreja?’. Me daba miedo que le hicieran bullying“, contó Tina al Daily Mirror.

Ahora, sin embargo, su audición está cada vez mejor y también sus capacidades orales. Además, incluso está en una agencia de modelaje.

Cover Images

“La agencia se llama Zebedee Management, es para personas con discapacidades y a él le encanta trabajar con ellos. Él quiere ser una estrella, que las personas lo conozcan y sonrían“, concluye su madre.

Con esa actitud, no hay oreja pequeña ni problema alguno que se interponga entre él y sus objetivos. ¡Vamos, Charlie!

Puede interesarte