En el Día Internacional de la Mujer, somos su voz.

En 1934, el voto femenino universal fue promulgado y dio paso a la discusión y lucha constante porque las mujeres tuvieran los mismos derechos que los hombres. Hoy en día la lucha sigue: queremos que las mujeres se puedan desarrollar en distintas disciplinas al igual que los hombres, que reciban el mismo salario en un puesto de trabajo, y que la igualdad de género sea una ley en todos los rincones del planeta.

Este 8 de marzo no recordamos solo la lucha que sigue existiendo. Hoy también conmemoramos a las 146 mujeres trabajadoras que fallecieron en el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York en 1911, cuando sus empleadores cerraron las puertas para que no escaparan. Hoy seguiremos luchando por los derechos que ellas no tuvieron: Y por aquellas que aún su lucha no ha sido escuchada en algún rincón del mundo. 

La BBC en India, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, quiso recopilar una serie de historias de mujeres resililientes que decidieron revelarse ante la dominación masculina que por siglos han tenido que sufrir en su país. Acá les presentamos 3 de ellas:

Mi gran secreto

BBC Mundo

“Ya le había mentido a mi esposo antes, por lo tanto, lo que tenía en fuego era mucho más alto. A los 20 años, ya había dado a luz 4 hijos; trabajaba como empleada doméstica en una casa, mientras mi esposo se gastaba mi salario bebiendo y golpeándome regularmente, además que me forzaba a tener relaciones sexuales con él. 

Mi madre me dijo que no podía dejar a mi esposo, porque eso no era normal, a pesar de todo el dolor y la miseria que estaba viviendo. Pero me cansé, me aburrí de todo. 

Un día, mi jefe me preguntó que me gustaría cambiar de mi vida, y le dije que tenía miedo de quedar embarazada de nuevo; allí me explicaron que existía la esterilización y que eso podía ayudarme: cuando más pensaba en esa idea, más me convencía que era necesario hacerlo. ¿Y si mi esposo se entera? Me preguntaba, ya que eso, ocasionaría más sufrimiento y dolor en mi vida.

No estaba segura de lo que pasaría tras mi esterilización, pero al menos, sabía que algo estaría bajo mi control, por lo que finalmente reuní todo el coraje y logré operarme, sin decirle a mi esposo, ni mis hijos.  Han pasado 10 años y mi esterilización sigue siendo mi gran secreto, pero de eso estoy completamente orgullosa”.


Nacer nuevamente

BBC Mundo

“Fue en mi noche de bodas, era virgen a los 35 años. Cuando entré a nuestra habitación, esperé que mi esposo me abrazara fuerte y me llenara de besos, y solo recibí el rechazo de que se quedara dormido.

A la mañana siguiente, le pregunté qué había pasado, y me dijo que no estaba bien, pero después de eso nada cambió. Nuestra segunda, tercera y varias noches después fueron iguales, aunque el sexo no era el único malestar en nuestra relación. 

Él nunca me tocó.

Eventualmente descubrí que mi esposo era impotente. Él y sus padres lo supieron todo el tiempo, pero me habían engañado para que me casara con él, para mantenerme a oscuras en nuestro matrimonio. 

Todos a mi alrededor intentaron convencerme de fingir que nada había cambiado, simplemente aceptar esto como mi realidad. Pero no pude continuar validando esta relación falsa, así que decidí dejar a mi esposo.

Mis padres no aceptaron mi decisión de divorciarme de él, y no me dejaron quedarme con ellos. Con la ayuda de algunos amigos, me uní a un albergue para mujeres y encontré un trabajo. Después de eso, solicité el divorcio.

La familia de mi esposo me acusó de adulterio para ocultar su impotencia. Tardé tres años en divorciarme de él. Me sentí como si hubiera nacido de nuevo. Mucha gente me juzga por lo que hice, pero espero que comprendan que las mujeres también tienen sentimientos y deseos”.


Todo estará bien

BBC Mundo

“Cuando Mustafa y yo nos enamoramos, no me importó el hecho de que no éramos del mismo país, religión o casta. Soy cristiana de una pequeña ciudad al noreste de la India y Mustafa, era un musulmán de origen africano.

Planear un futuro juntos parecía irrelevante debido a nuestros marcados antecedentes familiares y el estigma asociado con tales matrimonios en la India. Vivimos un tiempo y nos separamos, pero a los 21 años descubrí que estaba embarazada de él. Les dije a mis amigas que quería quedarme con el bebé, pero pensaron que estaba loca. Y cuando le conté a Mustafa sobre el embarazo, él se negó a creer que fuera su hijo, y señaló múltiples razones para abortar al bebé.

Mis padres estaban furiosos, especialmente porque iba a dar a luz a un niño negro que no era de su religión y casta. Tenía miedo, y no tenía a nadie a quien recurrir; Ni siquiera tenía un trabajo estable. Una de mis amigas me ayudó durante esta etapa tan difícil. Ella me prestaba su carro para que pudiera ir a mis citas con el doctor.

El día del parto, ella me llevó al hospital. Di a luz a mi hijo y una vez que lo vi, sentí que todo iba a estar bien. Ahora tengo 29 años y mi hijo tiene seis. He vivido momentos difíciles, pero estos últimos años me han fortalecido y  satisfecho”.

Feliz día a todas quienes son y se sienten mujeres. Por todas ustedes no hay que detener de luchar. 

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