Por Alejandro Basulto
23 junio, 2020

El neumólogo Marco Hugo Sánchez Bustillos es papá de tres niños, a quienes ve poco por su trabajo. De hecho, pasó el Día del Padre atendiendo.

La situación en México a raíz de la pandemia del COVID-19, se está agravando cada vez más. Ya son más 180 mil las personas contagiadas y casi 22 mil las víctimas fatales en dicho país, producto de esta enfermedad que ha mostrado ser más contagiosa y peligrosa de lo que en un principio se pensó. Contexto en el que los médicos han tenido un papel aún más protagónico y fundamental del que ya tenían antes, convirtiéndose en la primera línea ante el coronavirus, y en unos verdaderos héroes para su nación.

Marco HS Bustillos / Facebook

Una compleja realidad que le ha significado un gran desgaste físico, psicológico, emocional y familiar a muchos trabajadores de la salud. Como ocurre con Marco Hugo Sánchez Bustillos, quien es jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital General Regional (HGR) número 1 en Chihuahua, además de ser el padre de tres hijos varones, a los que ama mucho.

Marco HS Bustillos / Facebook

Ser padre y al mismo tiempo tener su atención focalizada en los pacientes contagiados con coronavirus, se le ha hecho sumamente desgastante. Y aunque está consciente de que sus pequeños lo admiran por el trabajo que realiza, lo que más quiere es abrazarlos. Los adora y no aguanta estar tanto tiempo sin ver sus sonrisas.

«Ellos están interesados de cómo estamos combatiendo el Covid-19. Para ellos su papá está peleando contra este virus, lo cual los emociona (…) Me muero por abrazarlos y estar toda una semana con ellos, de vacaciones, en la alberca, jugando, pero ya llegarán esos momentos. Ahorita son momentos de estar un poquito distantes (…) Queremos dejar un mundo mejor para ellos, un mundo en el cual podamos poner fin a esta enfermedad y tengamos esperanza de salir adelante»

– dijo Marco Hugo Sánchez Bustillos, según consigna Excelsior.

Marco HS Bustillos / Facebook

Por la emergencia sanitaria, a este neumólogo no le quedó mayor opción que celebrar el Día del Padre atendiendo pacientes por COVID-19. Lejos de sus hijos y de su hogar, pero con la esperanza, que de seguir trabajando así, en algún momento podrán volver a salir a divertirse juntos.

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