Por Macarena Faunes
20 noviembre, 2019

El Dr. Paulo de Valdoleiros, de 51 años, afirma que el dinero no debe determinar si alguien vive o muere. Todos tienen derecho a salud de calidad.

Poner a disposición del pueblo todo lo que aprendiste durante los años que pasaste en la Universidad es una excelente manera de contribuir a la sociedad. Si no pides ni un peso por esto, significa que tienes un gran corazón. No todo en la vida es tener riqueza, fama y fortuna. También es practicar la humildad.

Este doctor ofrece atención médica gratuita. Solo vive de las donaciones que les dan sus pacientes de manera absolutamente voluntaria. No les cobra ni por medicamentos ni tratamientos a seguir. Sabe que se tratan de personas de escasos recursos, que muchas veces no les alcanza para llegar a fin de mes. Es todo un héroe sin capa.

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El Dr. Paulo de Valdoleiros les da atención médica de calidad y accesible a todas las personas que lo necesitan, pero que no pueden costear una consulta. Se graduó de la escuela de medicina a los 51 años, por lo que pretende ejercer su profesión de la manera más solidaria posible.

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Aunque nació en Portugal, se mudó a Sudáfrica cuando tenía 14 años. Siempre quiso ser médico, pero su familia no podía pagar su educación.‘’Perdimos todo, así que todo fue un nuevo comienzo para nosotros’’, comentó a Global Citizen.

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Trabajó en el sector financiero, e incluso, fue dueño de una pequeña tienda de muebles. En 2006 comenzó a cumplir su sueño y se inscribió en la carrera de medicina en una Universidad. A pesar de que se atrasó un año, logró graduarse en 2011 y completó una pasantía en Estado Libre. Todo el esfuerzo valió la pena.

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‘’Creo que esta es mi vocación, así que cuando cumplí 45 años, me dijo que no quiero morir sin haberlo intentado’’

-Doctor Paulo de Valdoleiros a Global Citizen-

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Realizó servicios comunitarios en sectores de escasos recursos. Luego hizo una práctica privada en Bloemfontein, para después trasladarse a Johanesburgo. Estuvo durante un año, pero la vocación de querer ayudar a los demás lo obligó a devolverse al primer sitio. Le impactó el número de personas que son rechazadas en los hospitales por no tener dinero.

En 2019 abrió su consultorio y se hizo conocido como el “Doctor sin cita previa”. Permite que sus pacientes lo visiten sin avisar, cuando sucede una emergencia o los necesita.

‘’Los pacientes pueden entrar sin una cita, o hacer una si lo desean’’.

-Doctor Paulo de Valdoleiros a Global Citizen-

Si no tienen para pagarle, no importa. Pueden hacerlo cuando puedan. Cree fielmente que la posición económica no debe determinar si alguien vive o muere.

‘’Para mí, todo se trata del individuo. Quiero impactar la vida de las personas y ponerlas en pie”.

-Doctor Paulo de Valdoleiros a Global Citizen-

Los atendidos suelen pagar entre 70 centavos de dólar hasta 36 dólares por la consulta. No les cobra los medicamentos y el tratamiento a seguir. Según relata, sólo les pide completar un formulario que hace relación al historial médico, siempre supervisado con la ayuda de su personal.

Si hablamos de vocación, Paulo es un ejemplo para todos nosotros. Él ayuda a los más necesitados sin esperar nada a cambio. Siente empatía por el dolor ajeno, lo que es virtud muy escasa durante estos días. A pesar de que no pide recompensa, estoy segura de que Dios lo premiará en el futuro. Felicidades para él.

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