Por Alejandro Basulto
2 julio, 2019

Turnos largos, mucho estrés y cansancio. Esa es la vida de muchas enfermeras, por lo que el marido de una, quiso homenajearla escribiéndole una carta a su querida esposa.

A sus 34 años de edad, Rayena Wesson es una premiada enfermera que trabaja en Alabama, en Estados Unidos. Pasa turnos largos y difíciles, como muchas enfermeras. Tiene también momentos de estrés, en los que no hay el suficiente personal, en los que los pacientes son complicados y hasta hostiles, pero ella sigue feliz siendo una orgullosa enfermera que trabaja en pos de la salud de las personas de su ciudad.

Facebook Bobby Wesson

Y además de ser una gran enfermera, es una mamá que disfruta mucho pasar el tiempo con su pequeño hijo de 2 años, Declan. Sin olvidar que también aprovecha los momentos divertidos y románticos que tiene con su marido Bobby Wesson, de 38 años de edad.

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Este último, aprovechó que su pareja tomara una siesta con su hijo, para tomarles una fotografía y escribirle una carta que publicó en Facebook. La que traduciremos a continuación:

«Esta es mi esposa tomando una siesta. En una hora ella se va a despertar, se pone su vestimenta y se prepara para el trabajo.

Las herramientas y los artículos que necesita para realizar su trabajo serán reunidos y controlados meticulosamente – su cabello y maquillaje se harán rápidamente. Se va a quejar de que se ve horrible. Voy a estar en desacuerdo, enfáticamente, y le conseguiré una taza de café.

Ella se sentará en el sofá con sus piernas cruzadas debajo de ella y tratará de beber mientras está felizmente jugando con el niño que está acurrucándose por sobre ella.

Ella ocasionalmente mirará inexpresivamente mientras hablamos; en silencio se secuestrá a sí misma para el próximo turno. Ella piensa que no me doy cuenta.

Ella va a besar al bebé, ella me va a besar y ella se va a ir a cuidar de la gente que está teniendo el peor día de toda su vida. Colisiones de coches, heridas de bala, explosiones, quemaduras y paros vitales – profesionales, pobres, pastores, adictos y prostitutas – madres, padres, hijos, hijas y familias – no importa quién eres o lo que te ha pasado.

Ella va a cuidar de ti.

Ella vendrá a casa 14 horas más tarde y se quitará zapatos con los que ha caminado por la sangre, la bilis, las lágrimas y el fuego de los pies adoloridos, y los dejará afuera.

A veces ella no va a querer hablar de ello. A veces ella no puede esperar para hablar de ello.
A veces se va a reír hasta que llora y a veces sólo va a llorar – pero independientemente de aquellos a veces ella estará a tiempo para su próximo turno.

Mi esposa es una enfermera. Mi esposa es una heroína»

– escribió Bobby Wesson a su esposa, Rayena.

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Lindas palabras, que como a muchas que la leyeron, provocaron en la destinataria una fuerte lluvia de lágrimas.

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