Por Moisés Valenzuela
5 diciembre, 2018

La mujer tiene 9 hijos, pero ninguno se preocupa de su situación.

Habían pasado tres días. Sí, tres días y nadie hacía nada por la mujer que estaba acostada en la calle. Tenía 80 años y se había acurrucado en la acera por todo ese tiempo.

Sin embargo, hubo alguien que decidió no seguir de largo.

Pexels

El oficial Gopal trabajaba ese día regulando el tránsito de Kuktapally, en India. Todo se mantenía en orden hasta que vio a la mujer.

“La anciana estaba sentada cerca de la encrucijada de la Universidad Jawaharlal Nehru. Me recordó a mi madre”, diría más tarde al New Indian Express.

Harsha Bhargavi
@pandiribhargavi

Al ver la condición en que la abuelita se encontraba, el oficial no dudó en postergar su trabajo y acercarse. Sabía que no podía ser indiferente y algo tendría que hacer por ella.

Dejando sus labores, Gopal consiguió una taza de té y algo para que la mujer almorzara. Sin embargo, tan débil se encontraba que no podía comer con sus propias manos.

“Así que la alimenté”, cuenta el oficial.

Pixabay

De ese modo, el hombre comenzó a dar de comer a la anciana. Él llenaba la cuchara con alimento y la llevaba hasta su boca. Lo hizo hasta que hubo acabado.

Más tarde, la mujer se identificaría como Buchamma. Vivía en un vecindario cercano y tenía nueve hijos, pero ninguno se preocupaba de su estado. Por ello, una vez que comió, fue trasladada a un refugio en Cherlapally.

Las personas en redes sociales elogiaron el actuar de este oficial, que sin conocer a la anciana, no necesitó preguntar algo para ayudarla.

La verdad, si buscamos saber qué es preocuparse de otros o cómo es un genuino acto de bondad, pues aquí lo tenemos.

 

 

Puede interesarte