Por Felipe Costa
19 febrero, 2021

El “Muro della gentilezza” o “Muro de la bondad” se instaló de forma espontánea hace un año en la vía Luigi Nono de Milán, transformándose en la mejor representación de solidaridad de la ciudad. No existen administradores ni guardias, solo dos reglas: regalas si tienes, te llevas si necesitas. Puede ser ropa, un libro e incluso una bicicleta.

Si algo es cierto en este mundo, es que si como sociedad nos unimos, acciones admirables pueden surgir de un momento a otro. No todos tienen el beneficio de tener cubiertas sus necesidades e incluso, en aquellas ciudades consideradas del “primer mundo” también existen problemas humanitarios, pero más allá del lugar donde pase, lo importante es saber si como comunidad estamos dispuestos a poner de nuestra parte para ayudar.

Tempio del Futuro Perduto

En Milán, Italia, hace un año atrás surgió la brillante idea de crear un “Muro de la bondad” en una extensa calle residencial en que, afuera de las casas, se instalaran abrigos y prendas de vestir donadas por los mismos ciudadanos. La iniciativa surgió en invierno, en plena pandemia, con el objetivo de apalear de cierta forma la crisis que ya afectaba a varias ciudades.

Pese a ser una época difícil, los milaneses demostraron ser más solidarios y en cuestión de días, la vía Luigi Nono contaba no solo con toneladas de abrigos, zapatos, y pantalones, sino también mascarillas y utensilios de primera necesidad.

Tempio del Futuro Perduto

La funcionalidad es sencilla, si tienes algo que ya no quieras usar, en buen estado, puedes donarlo al muro. En cambio su no tienes y necesitas, tan solo te acercas y tomas algo. Las autoridades apostaron por confiar en sus ciudadanos y no existen administradores ni resguardo policial especial. Dejaron que el intercambio se diera de forma natural y hasta ahora ha funcionado ejemplarmente.

A 365 días de inaugurar el muro, la avenida cuenta no solo con ropa, sino que también con estanterías de libros, juguetes, pañales, materiales de aseo nuevos, sillas de ruedas, muletas, instrumentos musicales y hasta bicicletas. La persona que necesite donar o retirar algo puede hacerlo las 24 horas del día, con total libertad y sin personas que juzguen.

Tempio del Futuro Perduto

En la avenida se sitúa un edificio cultural, cuyos administradores se han hecho cargo de recibir donaciones especiales con tal de realizar actividades, aprovechando la avenida para hacer su propio aporte.

Tempio del Futuro Perduto

“Durante 2020, la respuesta solidaria de los milaneses se intensificó a pesar de la pandemia, dando lugar a una recaudación que tuvimos muchas dificultades para gestionar. Inicialmente eran principalmente personas sin hogar, familias necesitadas y ancianos para aprovechar los regalos de los milaneses. Las donaciones se dieron de forma espontánea, nunca tuvimos que lanzar un llamamiento o una invitación para echar una mano, una manifestación del hecho de que esta ciudad tiene un corazón inmenso”.

–Mariangela Vitale, secretaria de Nuovo Rinascimento a Positizie

El “Muro de la bondad” ya se ha convertido en un espacio icónico de solidaridad de los milaneses, una muestra de que la generosidad puede superar a las necesidades de la misma comunidad si existe interés por ayudar al necesitado, en un mundo que aparenta estar cada vez más individualizado.

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