Por Cristofer García
29 julio, 2021

Cuando las piscinas cerraron por la pandemia de COVID-19, el nadador británico Matthew Richards se las ingenió para comprar una piscina y así entrenar en casa. Así, logró el primer puesto en la prueba de 200 metros en estilo por equipos.

Quienes luchan por sus sueños sin descanso merecen la gloria, aún más cuando deben lidiar contra grandes obstáculos. La pandemia de COVID-19 generó dificultades para que los atletas se prepararan para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, sin embargo, muchos hicieron hasta lo imposible para entrenar. De hecho, uno de ellos entrenó en el jardín de su casa y ahora ganó una medalla de oro.

Este es el caso del nadador británico Matthew Richards, quien tuvo que ingeniárselas para seguir sus entrenamientos cuando las piscinas cerraron por en confinamiento. Menos de 18 meses antes de su competencia, el joven compró una pequeña piscina y la instaló en le jardín de su casa, según reseñó BBC.

Matthew Richards

Tal como se puede apreciar en las imágenes que publicó en su cuenta en la red social Instagram, el joven de solo 18 años de edad tuvo que enganchar una liga a su traje de entrenamiento y al muro del jardín, para poder nadar de forma estática en la piscina.

En la publicación, en abril de 2020, tan solo había pasado mes desde que los contagios por coronavirus incrementaron de forma preocupante y la enfermedad fue declarada pandemia. Sin embargo, a pesar del escenario crítico, los atletas tenían que hacer sus preparativos para la cita olímpica y no podían parar sus entrenamientos.

Matthew Richards

En aquel momento de seguro no imaginaba que tal esfuerzo sería recompensado con el mayor de los logros: una presea dorada. Este miércoles, 28 de julio, Richardson resultó campeón de la prueba de 200 metros en estilo por equipos, junto a sus compañeros Duncan Scott, James Guy y el dos veces campeón olímpico Tome Dean.

Matthew Richards

“Estamos abrumados por la alegría, felices por él, por el equipo; es un momento surrealista“, comentó su madre Amanda, en conversación con BBC.

Todo el proceso de preparación previa a la competición fue de sufrimiento para la familia pero todo terminó de la mejor forma. De hecho, este equipo estuvo cerca de batir el récord mundial de la prueba. Un debut dorado para Richardson en sus primeros Juegos Olímpicos.

Matthew Richards
Matthew Richards

“La idea de no saber cuándo podía regresar al agua fue un problema real para él”, dijo su madre, respecto a las dificultades para entrenar en la pandemia.

Matthew Richards

De acuerdo a BBC, el joven se inspiró en un nadador holandés de aguas abiertas que observó en internet, el cual entrenaba en una piscina de lona. Por ello, compraron una de 3 metros de ancho, 5 metros de largo y 1 metro de profundidad.

“Le ajustamos unas cuerdas elásticas a la pared del garaje y él pasó allí, nadando hora tras hora, en su traje de neopreno, para no perder su contacto con el agua“, expresó su padre.”Eso lo ayudó mentalmente“, agregó su madre.

Matthew Richards

En cuanto a su logro, el joven comentó en sus redes sociales que “esta semana ha sido una montaña rusa de emociones, salir de mis primeros Juegos Olímpicos con una medalla de oro alrededor del cuello es un verdadero privilegio y quiero agradecer enormemente a estos 3 muchachos (su equipo) por llevarme allí”.

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