Por Valentina Miranda
7 septiembre, 2021

“Gracias a todos los australianos que oraron, porque los milagros se hacen realidad”, dijo un amigo de la familia.

Cuando los niños se pierden, es un momento de máximo miedo, desesperación e incertidumbre por parte de los padres por dónde estará, cómo se encontrará y con quién. Sobre todo si son muy pequeños y tiene una situación especial, lo hace más complicado aún. Como fue el caso de Anthony “AJ” Elfalak, un niño con tres años de edad y autismo que se perdió hace unos días en Australia.

De acuerdo al informe de la policía de New South Wales, el menor fue reportado como desaparecido el viernes a las 12:30 de la tarde. El pequeño se encontraba en una casa rural en Putty, un pueblo del estado situado al norte de Sydney, y desde ahí se le perdió el rastro. El niño no habla.

Captura de pantalla Twitter: @nswpolice

La búsqueda comenzó inmediatamente. A esta misión se sumaron muchas autoridades locales como la Ambulancia de New South Wales, el Servicio de emergencia del Estado, el Servicio Rural de Bomberos y la Asociación de Rescate de Voluntarios, oficiales de pistas de bicicleta, perros, buzos y helicópteros. Todo con el fin de encontrar a “AJ” lo más pronto posible.

Mientras más pasaban los días, la esperanza para los padres pudo ser algo difícil de tener, pero por milagro el niño fue localizado por la tripulación de un helicóptero policial el lunes cerca de las 11:30 de la mañana en el bosque australiano. Estaba en la orilla del río bebiendo agua de este. Rápidamente llamaron a los equipos de búsqueda terrestre para que fueran por él, de acuerdo a un comunicado de la institución policial.

“Es un milagro. Está vivo. Es asombroso”, dijo Anthony, el padre del niño a los medios de comunicación. “He estado en el monte durante cuatro días, no he dormido”, agregó.

Crédito: 7 News

El amigo de la familia, Alan Hashem mostró su felicidad de que encontraran al niño, pero recalcó que no se ha cerrado el caso para saber qué pasó exactamente. “Pero aún tenemos que averiguar qué sucedió, necesitamos respuestas (…).No nos detendremos hasta que encontremos la verdad”, dijo Hashem, y agregó “gracias a todos los australianos que oraron, porque los milagros se hacen realidad”.

Crédito: 7 News

Los paramédicos de la ambulancia de New South Wales le hicieron los exámenes correspondientes a “AJ” y declararon que se encontraba en buenas condiciones, solo sufrió irritación del pañal y mordeduras de hormigas pero nada grave. El padre dijo que el pequeño se aferró a su madre apenas la volvió a ver. “Tan pronto como escuchó a su mamá, abrió los ojos, la miró y se quedó dormido”, declaró.

Un gran trabajo por parte de todas las personas que participaron en el rescate.

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