Por Antonio Rosselot
24 noviembre, 2020

Si bien su negocio está levantando y se mantiene haciendo cursos y capacitaciones para mejorar, Rodrigo “Toto” Fernández (de Argentina) se mantiene humilde y dispuesto a trabajar para su comunidad: “No tengan vergüenza, si no tienen vengan que yo les corto gratis”, comenta.

Hace unas semanas les traíamos el caso de Sol, una chica que a los 11 años ya es una de las barberas más importantes de la ciudad de Barinas (Venezuela), y que ha tenido como cliente a prácticamente todo su barrio durante la pandemia.

Y al parecer, no sería la única niña que se dedicaría al arte de los cabellos y estilos, ya que hace poco surgió otra historia similar, esta vez proveniente de Santa Fe (Argentina).

El Litoral

Este es Rodrigo Fernández —conocido como “El Toto” en su barrio Santa Rosa de Lima—, de 13 años de edad. Y a diferencia de otros casos, en donde la gente ha actuado en base a necesidades económicas, Rodrigo decidió aprovechar el tiempo de confinamiento para cumplir uno de sus sueños: aprender de peluquería.

“Durante esta pandemia necesitaba sentirme ocupado. A mí me gusta hacer distintas cosas, hago bastantes cursos, quise probvar peluquería y me gustó. Por seis meses corté el pelo gratis a toda la gente de mi barrio”.

—Rodrigo “Toto” Fernández a El Litoral de Santa Fe

El Litoral

Luego de semanas de esfuerzo y trabajo gratuito para la comunidad, Rodrigo pudo crecer en el arte de la peluquería y, hace sólo una semana, abrió su propia barbería en casa con ayuda de sus padres y otros familiares.

El día de “Toto” parte muy temprano, según relata él mismo en entrevista con El Litoral, barriendo y limpiando el espacio antes de que lleguen los clientes. Una vez que llegan, se preocupa de que estén bien atendidos y de ser educado con ellos, preguntándoles qué es lo que necesitan y cómo lo quieren.

El Litoral

Rodrigo combina su labor de peluquero con las clases online de la escuela, pero eso no le ha impedido seguir perfeccionándose con la tijera y las máquinas en su tiempo libre, siempre con el ánimo de mejorar sus habilidades. Dice que si alguna barbería quiera tomarlo como ayudante, él estaría dispuesto a trabajar para seguir pagando sus cursos de formación.

“Hoy en día no todos tienen para un corte de pelo, ni todos tienen la plata que se necesita. No tengan vergüenza y vengan, que yo les corto el pelo gratis”.

—Rodrigo “Toto” Fernández a El Litoral de Santa Fe

Independiente de su labor comunitaria y su gran sentido de generosidad y esfuerzo, Rodrigo dice que su inspiración máxima es su tío Ramón Gamarra, que falleció de COVID-19 hace poco y no pudo ver la peluquería de su sobrino. Cuenta que “él me enseñó el valor, el respeto, la responsabilidad, el amor por el prójimo y el trabajo”.

Así que le decimos a los vecinos y vecinas de Santa Fe que se vayan a dar una vuelta a la peluquería de “Toto” y lo ayuden con su emprendimiento. Un chico con ese nivel de ganas y determinación merece todo el reconocimiento del mundo.

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