Por Diego Aspillaga
6 diciembre, 2019

Michael Clark quizo compartir este emocionante momento, por lo que le pidió a sus compañeros de clase y a sus profesoras que lo acompañaran mientras una jueza al fin le entregaba una familia. Nadie faltó.

La corte del estado de Kent, en Michigan, (EE.UU), era el lugar más feliz del mundo ese día. 

Llanto, risas y mucha emoción brotaba de cada una de las personas que entraba a esa pequeña sala donde, en un día extraordinario, más de 30 niños terminaron un largo proceso y fueron adoptados por amorosas familias. 

La jueza Patricia Gardner, rodeada de niños y orgullosos padres, le permitía a todas las familias unos 30 minutos para saborear esta victoria: la luz al final del túnel ya iluminaba sus rostros y el difícil camino llegaba a un final feliz: ya eran oficialmente una familia. 

It’s Adoption Day at the Kent County Courthouse. 37 children are being lovingly and officially welcomed by their families. There is not a dry eye in Judge Patricia Gardner’s courtroom.

Posted by Kent County, Michigan on Thursday, December 5, 2019

“Es día de adopción en la corte del Condado Kent. 37 niños serán amados y oficialmente parte de sus familias. No hay ningún ojo seco en la sala de la jueza Patricia Gardner“, escribieron desde el poder judicial del estado en Facebook.

Preparándose para este día tan especial, la magistrada esperaba que la jornada fuera emocionante y agotadora. Pero cuando la familia del pequeño Michael entró a la sala, ni ella pudo contener las lágrimas de emoción.

Kent County, Michigan

Por la puerta, los padres adoptivos de Michael entraban abrumados de emoción. En sus brazos, un adorable pequeño con una corbata de moño y una camina, listo para la audiencia que le entregaría una familia oficial.

Kent County, Michigan

Y detrás de la feliz familia, los cerca de 20 compañeros del niño de su clase de kindergarten, todos con corazones de papel y preparados para celebrar con su amigo.

Kent County, Michigan

La jueza no lo podía creer. Su sala, que comúnmente estaba llena de rabia y pena, condenas por delitos menores y horribles crímenes, estaba ahora llena de niños que serían adoptados, familias ansiosas de llevarse a los niños a casa, y 20 niños que llegaron para mostrar su cariño y apoyo por Michael y el resto de los niños. 

Resulta que el niño estaba tan feliz con la oficialización de su adopción que decidió celebrar con toda su familia. Y eso incluía a todas sus profesoras y a todos sus compañeros. Nadie faltó.

Kent County, Michigan

Uno a uno, los niños le explicaron a la magistrada por qué estaban acompañando al niño en este proceso, asegurando que era un buen amigo y una persona muy amable.

La jueza los escuchó a todos con atención y luego de felicitar a la nueva familia, golpeó su martillo en la mesa para hacerlo oficial: Michael tenía dos padres que lo amaban. La sala estalló en aplausos, gritos y si, aún más lágrimas.

Esta hermosa demostración de cariño por parte de Michael y sus compañeros sólo le confirmó a sus nuevos padres, Andrea Melvin y Davis Eaton, que el pequeño era el indicado para unirse a su familia.

“Nos trae mucha alegría. Está tan lleno de energía y tan lleno de amor, que ha sido genial para todos”, afirmó Andrea.

Por su parte, la jueza Gardner dijo que “a veces sus viajes han sido muy largos, han incluido milagros y cambios para los niños y un increíble apoyo de la comunidad, tal y como se puede ver hoy en la adopción de Michael.

Kent County, Michigan

“Toda su clase de kindergarten y su escuela están aquí para decir ‘te amamos, te apoyamos y estaremos aquí no sólo hoy sino en todos los años de tu futuro”, agregó la emocionada magistrada.

 

 

 

 

 

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