Por Constanza Suárez
21 septiembre, 2020

Sirio nació prematuro y con una tetraparesia espástica y le dijeron que no podría moverse. Ahora camina, agarra lápices y hasta juega solo.

Lo dieron por muerto, luego le dijeron a sus padres que permanecería en estado vegetativo por su corta vida, pero ahora camina con sus piernas, va al colegio e interactúa: la historia de Sirio, un niño de 7 años, nacido prematuro y con una tetraparesia espástica, que hoy es ejemplo de tenacidad y esperanza. La historia de este pequeño conmovió a toda Italia y nos enseña que los límites están realmente sólo en nuestra cabeza.

Las imágenes de su primer día de clases, grabadas por su madre, muestran el esfuerzo por ingresar al aula. El niño al que los médicos le dijeron que no podría caminar, entró solo por la puerta del establecimiento educacional. 

Twitter @tetrabondi

Valentina Perniciaro, madre de Sirio y Nilo, creó la cuenta de Twitter @tetrabondi, el perfil de Facebook “Sirio ei tetrabondi: tetraparesi en movimiento” y la cuenta de Instagram “Tetrabondi” para contar la historia de su pequeño. En estas cuentas compartió el adorable video que muestra el gran logro de su hijo. 

Twitter @tetrabondi

Mira el video:


Sirio nació en Roma el 15 de agosto de 2013, gravemente prematuro, pesando 1,3 kg, y fue dado de alta cuando pesaba dos kilos. Tras un período de cuidados intensivos, fue dado de alta.

Sirio regresó a casa con su mamá y papá y durante ocho días siguió una alimentación regular y un sueño relativamente tranquilo. Pero una mañana algo salió mal. Sirio estaba en su cuna cuando su madre notó que ya no se movía ni respiraba. Intentó sacudirlo, despertarlo, pero el bebé no reaccionaba. “No sabía qué hacer, le gritaba a mi esposo: ‘Está muerto, está muerto’”, contó Valentina en su blog y en su cuenta de Twitter. 

Twitter @tetrabondi

De estado vegetativo pasó a un diagnóstico siempre serio, pero con alguna esperanza: “Tetraparesia espástica por daño isquémico hipóxico”. Sin embargo, significa que Sirius no podrá caminar. Eso dicen los médicos. Y en cambio a veces incluso una frase. 

Ahora Sirio tiene siete años y camina, ciertamente con cierta dificultad, pero camina. Y logra tomar bolígrafos y lápices, escribe y dibuja. Y detrás de este verdadero milagro hay un trabajo enorme, la rehabilitación en el hospital y en casa, las enfermeras que lo cuidan, los padres que lo quieren con locura, el hermano mayor que es un referente imprescindible. 

Twitter @tetrabondi

“Mi hijo es tetrapléjico pero no quiero ocultar su condición. En reversa, Quiero difundir un mensaje de esperanza porque el de Sirio es una historia positiva a pesar de su drama”, escribió Valentina en sus redes sociales. 

“Son muchas las familias que viven casos de discapacidad grave en la soledad, en el abandono, encerrándose en su propio dolor y en sus propios hogares. Y en cambio, nunca debemos avergonzarnos de las miradas de las personas, debemos saber afrontarlas”, agregó.

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