Por Alejandro Basulto
12 noviembre, 2020

La mamá de Alexis está al lado suyo todos los días, encargándose que no se distraiga y lleve a cabo sus tareas.

Con 10 años, Alexis es un niño que cursa quinto grado en la Escuela Provincia de Corriente y que reside en una casa en el barrio Villa Urquiza de la ciudad de Córdoba, en Argentina. Él es uno de los tantos pequeños y jóvenes, que producto de la pandemia del COVID-19, y de las medidas tomadas ante esta crisis sanitaria, como es el caso de las relacionadas al distanciamiento y aislamiento social, ha tenido que arreglárselas para estudiar desde la casa. O desde donde puedan.

El Doce

Debido a que con el coronavirus, la mayoría de los colegios dieron inicio a las clases virtuales, para las que se necesita internet y un computador o un buen smartphone. Y Alexis no tiene internet y además su familia atraviesa por una crítica situación económica. Sin embargo, su mamá Anahí Soria, ha hecho todo lo que tiene a su alcance por él. Esta trabajadora doméstica lo ha acompañado en todo momento con sus estudios y con la ayuda de la vecina Antonia Maldonado que, sin pedir nada a cambio, les ha compartido internet, ha podido lograr que su hijo no deje de estudiar.

El Doce

Fue así como en un principio instalaron una mesa en el patio, como el lugar de estudio de Alexis. Ahí llegaba la señal de Wi Fi y parecía tener la ubicación perfecta. Pero les sorprendió la lluvia y pronto se dieron cuenta que no era buena idea. Entonces, a Anahí se le ocurrió utilizar su auto como aula virtual. Y desde entonces, todo los días Alexis se sube la camioneta a conectarse con un celular a las clases virtuales mientras con un lápiz y un cuaderno en mano, lleva a cabo sus tareas. Todo esto bajo la constante observación y apoyo de su madre.

El Doce

Otra opción era que su mamá lo fuera a dejar al colegio, pero este queda a más de 50 cuadras de la casa, y ella tiene que trabajar. Afortunadamente su empleadora lo deja llevarlo con ella y ahí es cuando también puede utilizar el internet del hogar para estudiar. Mientras que en su casa, cuenta con el internet que recibe de la vecina en el auto de Anahí. “La camioneta es el único lugar donde tengo Wi Fi” (…) Estoy más o menos cómodo”, dijo Alexis a El Doce. Pequeño que con mucho esfuerzo propio, de su mamá y vecinos, ha logrado seguir adelante con sus estudios. Puede seguir aprendiendo.

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