Por Valentina Miranda
14 junio, 2022

Caz Owen y Aron Akhtar vieron como su pequeño confundió el retrete de una tienda de electrodomésticos en Glastonbury (Reino Unido) con uno real, aunque arreglaron la situación y el personal se lo tomó con humor. “Corrí para decirle que se fuera, pero ya era demasiado tarde”, dijo la madre en Facebook.

Ser padres nunca ha sido una tarea sencilla por todas las cosas que hay que enseñarle a los hijos. Desde caminar, comer por sí mismos, leer, escribir, y las necesidades más básicas como asearse e ir al baño.

Cada pequeño tiene su ritmo a la hora de aprender, por eso a algunos les cuesta avisar cuando sienten la urgencia o incluso aguantar, aunque no faltan aquellos que saben aprovechar una gran oportunidad en cuanto la ven.

Facebook: Cazzy Wazzy

Salir de paseo a los centros comerciales es una actividad familiar bastante común, y a pesar de que estos sitios cuentan con baños dedicados a los clientes, aveces la mejor opción son los que no están habilitados para el uso.

Caz Owen y Aron Akhtar visitaron la tienda de electrodomésticos B&Q en el pueblo de Glastonbury (Reino Unido), no esperaron que su pequeño hijo confundiera un inodoro de exhibición con uno real. La madre no podía creer la situación y aprovechó de compartir la anécdota en Facebook.

Facebook: Cazzy Wazzy

“No puedo creer lo que pasó. J hizo un excremento muy grande en uno de los baños de exhibición de B&Q“, escribió en la red social junto a unas fotos que evidencian lo ocurrido. Simplemente se sentó en el objeto e hizo de sus necesidades, ya que no quiso desperdiciar la oportunidad.

“Corrí para decirle que se fuera, pero ya era demasiado tarde. Me fui a buscar toallitas húmedas y volví con él todavía sentado allí porque ‘necesitaba terminar’ y mi esposo no sabía qué más hacer”, contó la mamá en Facebook.

Así que el padre no tuvo más opción que quitar lo el niño que dejó y limpiar el retrete.

Facebook: Cazzy Wazzy

Para complicar aún más el momento, sí hubo testigos, pero por suerte se tomaron la situación con humor. “El joven asistente de la tienda no podía dejar de reír, pero también ignoró por completo la situación. No culpes al muchacho”, dijo Caz en la publicación.

Polo mismo, lo que comenzó como un susto terminó siendo un recuerdo gracioso. “Al principio estábamos mortificados, pero luego lo encontramos cada vez más divertido“, comentó la madre a NeedToKnow.

Afortunadamente pudieron salir bien de la situación.

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