Por Macarena Faunes
26 junio, 2019

Si no fuera por Rubén, de 10 años, el destino del anciano hubiera sido otro. 😮

Los niños sólo quieren hacer del mundo un lugar mejor, y para esto, intentan ayudar a todos los que se encuentren en problema. No importa el tamaño o la edad, mientras tengan la valentía de poner su vida en peligro para salvar a alguien, que no te quepa duda de que lo harán.

Rubén López, de 10 años, estaba disfrutando de una tranquila tarde de senderismo y aventura en Cabrales, Asturias, Europa, en compañía de sus padres. Mientras les estaba sacando unas fotografías para el recuerdo, escuchó que alguien exclamaba por ayuda.

Buscolu Noticias de Asturias

Se trataba de un anciano holandés de 64 años que se había quedado atrapado en una grieta en los Picos de Europa.«¡Ayúdenme!», fue la frase que advirtió.

Buscolu Noticias de Asturias.

El padre de Rubén fue hasta el lugar, pero no sabía dónde podría estar esta persona desaparecida, ya que por más que gritaba junto a su hijo, nadie le respondía. Las voces se escuchaban con intervalos de un minuto.

Buscolu Noticias de Asturias.

Tras no poder descifrar este problema por sí solos, alertaron a los servicios de emergencia sobre una supuesta voz en este canal. Media hora después un helicóptero llegó al lugar.

 

El equipo de rescate comenzó las labores de rastreo por aire y tierra, hasta que localizaron una luz que se vía como una linterna. Se trataba del abuelo, quien estaba en una grieta a 800 metros del sitio en que el niño escuchó sus gritos.

Buscolu Noticias de Asturias.

Como consecuencia de la caída, perdió sus audífonos y no lograba escuchar nada.

Buscolu Noticias de Asturias.

El trabajo de rescate fue muy complicado, ya que la entrada era muy angosta y su pared era muy vertical. Ejecutaron cuatro ciclos de grúa desplegados en 50 metros de cable cada uno.

Buscolu Noticias de Asturias.

Primero entró un bombero, seguido de un rescatista que le suministró analgésicos para inmovilizarlo y hacer más amena su liberación. Finalmente, el hombre fue trasladado al Hospital Comarcal de Arriondas, donde recibió atención médica.

Si Rubén no hubiese alertado a sus padres sobre los gritos que escuchó, la vida de este anciano hubiera terminado de la peor manera, ya que no podía oír lo que sucedía a su alrededor.

Si estás en la naturaleza y escuchas un ruido extraño, no temas en contárselo a tus padres, aunque creas que sea un oso o algo por estilo. Puede ser una persona que necesita de tu ayuda y tú puedas salvarle la vida.

Puede interesarte