Por Felipe Costa
13 mayo, 2021

Josh Waterworth se contagió de un virus similar al de la polio y cuando fue internado de urgencias el mejor pronostico era que despertara vegetal. Aún así, sus deseos por vivir han sido más fuertes y no dejará de luchar hasta patear un balón de futbol.

Cuando Josh Waterworth nació, los doctores lo diagnosticaron bastante sano, pero al cabo de dos años, un virus se hizo presente en su sistema inmune, causándole paralización de todas sus extremidades. Hallar la causa del problema no fue fácil y los pronósticos más esperanzadores eran que sobreviviría en estado vegetativo. Afortunadamente, el pequeño Josh ha batallado con más fuerzas cada día que pasa y hoy, sus padres celebran que haya vuelto a dar sus primeros pasos, informa Metro UK.

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Josh tenía dos años cuando el Enterovirus, un virus similar al de la polio comenzó a infectar su sistema inmune de manera repentina. Se cree que el contagio pudo haber sido tocando una superficie infectada, algo bastante indetectable para cualquiera. Los primeros síntomas comenzaron en junio de 2016, luego de un día de actividades con otros niños y de la noche a la mañana su mundo cambió completamente.

Karen Waterworth, su madre, pensó que se trataba de un cuadro respiratorio con fiebre, pero el día en que su hijo no pudo mover su brazo derecho, lo llevó de urgencias, sufriendo el peor temor de su vida.

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Al cabo de unas horas, Josh debió ser internado con soporte vital, el cual permaneció con él durante dos semanas, el virus detectado en su cuerpo había avanzado rápidamente en tan solo un fin de semana y los doctores no podían darle a la madre un mejor pronóstico que esperar a que despertara y pudiese hablar, ya que se trataba de una infección neurológica.

“Había inflamación en toda su columna vertebral. Fue tan impactante, no era solo una sección. Fue desde la parte superior, en el tallo cerebral, hasta la columna vertebral. ‘Muy rápidamente, estaba en soporte vital. No podía respirar, ni siquiera podía levantar la cabeza. Estaba completamente paralizado. Todo lo que pudo hacer fue mover los dedos izquierdos”.

–Karen Waterworth a Metro UK

El Enterovirus, causa una afección neurológica extremadamente rara pero de muy fácil transmisión, cada año hay unos pequeños brotes en el mundo, especialmente en épocas de invierno. Ataca a los más jóvenes y solo un pequeño porcentaje sobrevive.

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Solo después de unas semanas, a la familia se le permitió abrazar nuevamente a Josh. Aún con soporte vital el niño comenzaba a dar signos de movimientos musculares y rápidamente se le sometió a ejercicios de movimiento. Del peor pronóstico, Josh pasó a mover su brazo izquierdo, lo que era todo un milagro para los doctores y la familia.

Al cabo de un año consiguió salir de la unidad hospitalaria, y ya en 2019, Josh comenzó un proceso intensivo de rehabilitación, batiendo todo pronóstico en un caso de Enterovirus. Aún su parte inferior del cuerpo estaba completamente paralizada, pero su cabeza y sus brazos se iban moviendo con el tiempo de manera más natural, consiguiendo cada vez más autonomía.

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Con el tiempo, el pequeño Josh podía pararse pero siempre sosteniéndose con sus manos, si bien ya no habían rastros del virus en su cuerpo, las secuelas que dejó la enfermedad neurológicamente lo incapacitaron de caminar.

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Recién este año 2021, Josh se demostró así mismo que no hay límites en su lucha por rehabilitarse, luego de conseguir dar sus primeros pasos en la sala de fisioterapia sin apoyarse con sus manos. Este gran avance le ha permitido a los doctores darle más esperanzas a la familia en que una total recuperación es posible, pero que los cambios serán paulatinos.

Su madre asegura que en ocaciones Josh llega a taimarse mucho al poder ver a sus hermanos y amigos disfrutar del futbol, su deporte favorito, pero todos le dan ánimo cada día al recordarle todo lo que ha recorrido, pasando de mover solo un par de dedos a caminar por él mismo. Quizás más adelante pase a las muletas y luego a patear el balón con todas sus fuerzas, pero para ello deberá seguir luchando y eliminar la palabra “no” de su proceso de rehabilitación.

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