Por Valentina Miranda
8 octubre, 2021

Gavin Roberts esperó con ansias el día en que pudiera recibir su primera dosis de vacuna para protegerse del temido virus, luego de haber perdido a su padre. El niño estadounidense no quería postergarlo por nada del mundo.

Gavin Roberts es un niño estadounidense que cumplió 12 años el pasado domingo. Su día especial no fue ninguna fiesta ni tampoco pidió regalos que puedan costar mucho dinero o cosas más de acuerdo a su edad como juegos, sino que lo único que quería recibir era su vacuna contra el COVID-19.

Algo sencillo, gratis y muy importante para su salud, por lo que fue una sabía elección. El motivo de este deseo se debe al fallecimiento de su padre, quien perdió la vida por esta enfermedad. Él era un oficial de policía de Nueva Jersey (Estados Unidos). Fue en abril del 2020 que la salud de Charles “Rob” Roberts colapsó, desmayándose en el piso de su casa. Había mostrado síntomas relacionados al temido virus y se hizo los exámenes pero los resultados fueron incorrectos, como contó The Washington Post.

Su esposa Alice alejó a los niños de la terrible escena para que no sufran. Los colegas de Rob trataron de revivirlo pero tuvo que ser enviado al hospital, donde perdió la vida el 11 de mayo de ese mismo año. Según el mismo medio, fue desconectado por su familia debido a que el oxígeno de su cerebro se perdió severamente.

Captura de pantalla: NBC New York

Como era de esperarse, este suceso afectó a la familia entera. De acuerdo a The Washington Post, Alice tomó una licencia sin goce de remuneraciones de su trabajo como maestra. Por fortuna, los científicos trabajaron duro para tener un remedio para evitar la muerte por COVID-19 y hospitalización, por lo que apenas surgió la oportunidad de vacunarse, lo hizo y sus dos hijas, que son mayores de 12 años, también.

Gavin tuvo que esperar más tiempo para obtener la suya al ser el menor de la casa. Su madre contó al mismo medio que no lo ha dejado salir a juntarse con amigos para protegerlo, y él no se ha quejado porque también teme la posibilidad. Cuando llegó su turno, coincidió con el día de su cumpleaños. Él deseaba firmemente que fuera ese día y no quería esperar más por su primera dosis, por lo que lo llevaron a una farmacia más lejana en vez de esperar una más cercana para el lunes. “No quería esperar hasta el lunes. Quería salir”, fue lo que dijo a The Washington Post en una llamada telefónica con su madre.

Captura de pantalla: NBC New York

El niño asistió a la farmacia con su mascarilla y la cruz que usó su padre mientras estuvo hospitalizado. “Si un niño puede ver con claridad la necesidad y la importancia de algo, y puede ver que la salud es más importante que cualquier cosa material, entonces no entiendo qué es lo que está reteniendo a la gente. Tienes que hacerlo”, dijo la madre a The Washington Post.

Como detalla el medio estadounidense, más de 1,5 millones de niños de todo el mundo han perdido a uno o ambos padres, y a una edad temprana. Lo cual es muy triste.

Créditos: Alice Roberts / The Washington Post

Un ejemplo para aquellos escépticos de la pandemia. La salud es lo más importante.

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