Por Isidora Fuenzalida
3 noviembre, 2020

“Si los padres de alguien que hizo esto ven este post, por favor, díganles lo mucho que significa para nosotros. En la mejor noche de dulces del año, los niños compartieron libremente y generosamente con extraños”, comentó la madre al ver el gesto.

Halloween fue un poco diferente este año. Debido a la pandemia del COVID-19, la mayoría de las personas están encerradas en sus casas por miedo a contagiarse. Sin embargo, hay quienes no dejaron pasar la festividad del 31 de octubre y salieron de sus casas a pedir dulces.

Cientos de niños alrededor del mundo caminan por las calles disfrazados, tocando timbres y pidiendo “dulce o truco”. Sin embargo, una familia de Atlanta se restó de la actividad este año. Cuidaban a su hijo con cáncer.

Courtney Thomas

Courtney Thomas y su esposo de Atlanta, Georgia, en Estados Unidos, viven en un vecindario donde habitualmente ven pasar cientos de niños. Halloween no fue la excepción.

A ellos siempre les ha entusiasmado la idea de disfrazarse y acompañar a los pequeños, pero este año, les pareció que debían hacer algo diferente. Tienen un hijo luchando contra el cáncer y decidieron no repartir caramelos.

T.j. Thomas

Para advertir a los niños disfrazados, colocaron un letrero de neón en el patio delantero de su casa que decía “Lo siento, no hay dulces. Niño con cáncer. Hasta el año que viene”.

La intención que tenía la familia de escribir dicho cartel era para ayudar a los posibles visitantes a manejar sus expectativas. Los niños correrían a cada casa a tocar el timbre y eso era exactamente lo que Courtney quería evitar. Lo que sucedió después, derritió absolutamente los corazones de la familia.

Courtney Thomas

“No puedo dejar de llorar. Si alguien pensó que no había esperanza en nuestros niños y adolescentes, se equivoca”.

–escribió Courtney en un post de Facebook–

Debajo del letrero, los niños de su vecindario habían dejado cientos de dulces y bolsas de golosinas para el pequeño con cáncer que no pudo salir a las calles a pedir. Para la familia Thomas fue una muestra de afecto tan grande hacia ellos que no podían con tanta emoción.

“En serio. Si los padres de alguien que hizo esto ven esto, POR FAVOR, díganles lo mucho que significa para nosotros y nuestros hijos. En la mejor noche de dulces del año, los niños compartieron libremente y generosamente con extraños y mostraron tanto amor y amabilidad. ¡Tan asombroso!”.

–añadió en su post–

Courtney Thomas

Courtney y su esposo estaban muy emocionados. El objetivo del cartel era para que los niños no corrieran a su puerta y se decepcionaran. Sin embargo, sorprendieron a la familia con los cientos de dulces que dejaron. La empatía y amabilidad de los pequeños, fue asombrosa y la familia Thomas nunca lo olvidará.

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